El 42.9% de los hogares peruanos planea abastecerse con más productos de lo habitual ante la llegada de un fenómeno El Niño fuerte, según una encuesta nacional de Worldpanel by Numerator realizada entre el 6 y el 19 de julio de 2026 sobre una muestra de 1,238 hogares. La migración hacia marcas más económicas, con 38% de menciones, es la segunda estrategia más usada por las familias para enfrentar el alza de precios.
El hallazgo se da en un contexto en el que especialistas ya proyectan aumentos de entre 20% y 100% en productos como el limón, el mango, el arroz, la cebolla, el tomate, la papa y el pescado, según Jorge Elgegren, docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Durante El Niño costero de 2017, el precio del limón llegó a subir 133% en un solo mes y contribuyó con 0.44 puntos porcentuales a la inflación mensual del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Un Niño distinto al de 2017 y 2023
A diferencia de esos episodios, el estudio de Worldpanel by Numerator encontró que el país llega con indicadores más favorables en empleo, inflación y salario real. El porcentaje de hogares en situación económica «cómoda» pasó de 15% en 2023 a 24% en 2026, mientras que los hogares con «dificultades» se redujeron de 37% a 30% en el mismo periodo.
«El fenómeno de El Niño de este año no paralizará el consumo, sino que acelerará una reorganización muy planificada. La mayor estabilidad financiera relativa de los hogares les otorga una base más sólida para anticipar sus compras de manera preventiva, sin verse obligados a recortar drásticamente sus volúmenes de consumo habituales», señaló Patricia Buchhammer, Advanced Analytics Manager de Worldpanel by Numerator.
Seis estrategias frente al alza de precios
Además del abastecimiento anticipado y el cambio de marca, la encuesta identificó otras estrategias de defensa: 28.2% de los hogares comprará en lugares cercanos a casa, 19% buscará promociones en marcas premium, 18.3% elegirá formatos grandes para ahorrar y 9.2% preferirá formatos pequeños para diversificar sus compras. Solo 8% de los hogares no modificará sus hábitos de consumo.
Las diferencias regionales son marcadas. En el centro del país, hasta 53.5% de los hogares anticipará su abastecimiento, frente a 48.4% en el norte.
En el oriente, 37.3% priorizará las compras cercanas a casa, mientras que en el sur, 15% de los hogares mantendrá sus hábitos tradicionales sin cambios.
Por nivel socioeconómico, el segmento A/B se concentrará en abastecerse (49.1%) y buscar ofertas en marcas premium (22.8%), mientras que el NSE D/E priorizará las marcas económicas (41.8%). El NSE C combinará ambas estrategias para equilibrar su presupuesto.
El consumo masivo ya venía en recuperación
La anticipación de compras se suma a una tendencia de recuperación del consumo masivo, que creció 5.9% en volumen en lo que va de 2026, tras una expansión de 3.1% el año anterior, impulsado por bebidas no alcohólicas (+8.8%) y alimentos (+5.6%).
En ese proceso, los canales de descuento avanzaron 34.6% y las tiendas de conveniencia, 24.8%, por encima del crecimiento de los supermercados tradicionales (+5.5%), lo que refleja una búsqueda creciente de eficiencia en el gasto de los hogares incluso antes de la llegada de El Niño.
«El consumidor actual defiende su consumo adaptando empaques, marcas y canales de venta. Al haberse consolidado nuevos momentos de consumo en el hogar, como el cuidado personal y los momentos sociales, las marcas deben reaccionar con formatos accesibles y una sólida estrategia omnicanal», concluyó Buchhammer.