La desigualdad laboral en Perú sigue profundizándose. Un trabajador del sector informal gana en promedio S/1,226 al mes, mientras que uno formal percibe S/3,233, lo que representa una brecha de S/ 2,007 mensuales, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
En términos relativos, el ingreso informal equivale a apenas el 37.9% del salario formal. Además, esta diferencia se incrementó en 7% en comparación a 2024.
El dato más preocupante es estructural: el 70.2% de la fuerza laboral peruana se encuentra en la informalidad, concentrándose en el segmento de menores ingresos.
Crecimiento salarial, pero desigual
Durante 2025, el salario promedio nacional creció S/121 (+6.9%). Sin embargo, este avance no fue equitativo.
Mientras los trabajadores formales incrementaron sus ingresos en S/193 (+6.3%), los informales solo registraron un aumento de S/61 (+5.2%), ampliando aún más la brecha.
Moquegua lidera por impulso minero
El mayor crecimiento salarial se registró en Moquegua, donde el ingreso promedio alcanzó S/2,525, con un incremento de S/404 (+19%).
Este desempeño estuvo impulsado por el sector minero. En minería e hidrocarburos, los salarios llegaron a S/10,294, es decir, S/3,350 más que en 2024.
Además, la región combinó este aumento con un crecimiento del empleo de 7.4%, un resultado poco común en el país.
Pasco y Huancavelica, los más afectados
En contraste, Pasco registró la mayor caída salarial: -S/71 (-5%), con un ingreso promedio de S/1,337. La región enfrenta una contracción sostenida en su actividad minera, con once meses consecutivos de resultados negativos en cobre (-27.1%), plata (-12.7%) y zinc (-7.6%).
Huancavelica también mostró un retroceso de -S/67 (-5%), hasta S/1,230. Este resultado se explica por la caída en la producción de la Compañía Minera Kolpa y una débil campaña agrícola, con descensos del 5% en cultivos como papa, alfalfa y maíz.
Una brecha estructural difícil de cerrar
En 12 de los 24 departamentos del país, el ingreso informal en relación con el formal supera el promedio nacional.
Madre de Dios presenta la mayor diferencia relativa: el salario formal alcanza S/3,089, mientras que el informal llega a S/1,690, lo que equivale al 54.7%.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú, la alta informalidad responde a un marco normativo que encarece la formalización, así como a la baja calidad de los servicios públicos.
La diferencia en productividad refleja este problema: en 2018, un trabajador formal generaba S/74,039 al año, frente a solo S/14,221 en el sector informal.
Aunque el sector informal concentra más de la mitad del empleo, su aporte representa apenas el 19% del PBI, evidenciando una fuerte ineficiencia estructural en el mercado laboral.