El candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, encabezó la noche del domingo 19 de abril una concentración en la avenida de la Peruanidad, para exigir la realización de elecciones complementarias antes del próximo 3 de mayo.
Bajo el lema “Defendamos la democracia. El Perú no está dormido, no está rendido y no va a callar”, el líder denunció graves irregularidades en el proceso electoral del 12 de abril, las cuales no constituyen simples faltas administrativas, sino que rozan el delito de fraude electoral.
La base de la denuncia
López Aliaga aseguró contar con una auditoría judicial que está siendo presentada ante la Fiscalía y la Policía Nacional.
Según sus estimaciones, “más de un millón de peruanos no pudo votar” debido a los retrasos en la entrega de material electoral y las fallas en el sistema informático, lo que en su opinión invalida cualquier resultado oficial.
El candidato rechazó las cifras oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que minimizan el ausentismo electoral.
“No son ochenta mil. Hay más de un millón, incluso podrían ser más”, enfatizó. En ese sentido, reiteró su pedido al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para que convoque a un nuevo proceso para todos los ciudadanos que no pudieron sufragar, tanto en territorio nacional como en el extranjero.
Acusaciones directas a la ONPE
Uno de los momentos más duros del discurso fue cuando lanzó una advertencia directa al presidente del JNE, Roberto Burneo, exigiendo la realización de elecciones complementarias antes del 3 de mayo. “Se ha equivocado, señor Burneo. Se ha metido con la persona equivocada. Ahora sí puedo decirle que en 2021 nos robaron las elecciones”, afirmó.
El candidato también cuestionó la aparición de votos en el conteo electoral y denunció que el sistema informático habría sido dejado sin las seguridades correspondientes para permitir manipulaciones en el conteo. Según explicó, se habría creado una “serie 900 mil” con miles de actas que representarían hasta un millón de votos virtuales sin sustento documental.
Responsabilidades políticas y penales
López Aliaga exigió que se investiguen a fondo las irregularidades y que se asuman responsabilidades, incluyendo la salida del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, de quien vaticinó que deberá comparecer ante la justicia. “El señor (Corvetto) ha violado la ley como le ha dado la gana. Señor fiscal, cumpla con su deber. No sea cómplice”, manifestó.
Según el candidato, Corvetto no habría actuado solo y existirían responsabilidades de mayor nivel dentro del Estado. Además, señaló que su equipo contaba con peritos tecnológicos y judiciales debido a que ya preveían estas situaciones.
Irregularidades logísticas
Entre las principales quejas mencionadas se encuentran los retrasos en la entrega del material electoral, lo que impidió la instalación de cientos de mesas de votación y afectó el derecho al voto de cientos de miles de ciudadanos en Lima.
También se reportó el extravío de actas de escrutinio y el hallazgo de cajas con cédulas de sufragio en la basura en el distrito de Surquillo.
Según López Aliaga, el caos ejemplificando los casos que se incluyó camiones vacíos y la falta de materiales en locales de Lima Sur, no fue producto de incompetencia, sino de una situación que deslegitima todo el proceso electoral.
Acciones judiciales
El líder de Renovación Popular anunció que ya se han presentado las acciones correspondientes ante la Fiscalía y la Policía, e hizo un llamado “urgente” al fiscal de la Nación para que intervenga el centro de cómputo de la ONPE. “Esto no quedará impune”, advirtió.