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Petroperú acumuló S/32 mil millones en apoyo y el IPE pide reforma

El instituto advierte que la petrolera arrastra una crisis estructural y propone cuatro ejes para su reorganización. La viabilidad dependerá también de más inversión en hidrocarburos.

Por Renzo Reusche
3 minutos
Petroperú acumuló S32 mil millones en apoyo y el IPE pide reforma
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El Instituto Peruano de Economía (IPE) presentó una hoja de ruta para Petroperú en un contexto en el que el apoyo financiero del Estado a la petrolera acumuló S/32,100 millones entre 2013 y mayo de 2026. Para el instituto, ese monto refleja que el problema de la empresa ya no es solo de liquidez, sino de sostenibilidad estructural.

La propuesta fue expuesta en el webinar “Petroperú después de las elecciones: Hoja de ruta para no retroceder”, organizado por el IPE el 16 de junio de 2026. En esa sesión participaron Diego Macera, director del IPE; Anthony Laub, exsecretario general del MINEM; y Arturo Vásquez, exviceministro de Energía del MINEM y socio de GERENS.

Sobre Petroperú

El IPE sostiene que Petroperú enfrenta una crisis estructural y no solo un problema de caja. Se atribuye esa situación a menores ingresos, pérdida de competitividad, costos rígidos, sobrecostos en la Refinería de Talara y una deuda que, según su análisis, llegó a US$6,350 millones en 2026.

También cuestiona la inestabilidad interna de la empresa. Entre julio de 2021 y mayo de 2026, Petroperú pasó por 10 gerentes generales y 13 presidentes de directorio, una rotación que el IPE vincula con la injerencia política y la falta de una gobernanza estable.

Macera resumió ese diagnóstico con una idea central: sin reglas claras de gobernanza y sin predictibilidad, la reorganización difícilmente avanzará. En paralelo, el instituto remarca que el DU N° 010-2025 abrió un primer marco para la reorganización, pero todavía no resuelve los problemas de fondo.

La hoja de ruta

Se plantea cuatro ejes prioritarios para ordenar la empresa en los próximos años. El primero es asegurar una gobernanza sólida para aislarla de presiones internas o externas. El segundo apunta a reorganizar activos y patrimonio para darle sostenibilidad al negocio.

El tercer eje busca estabilidad operativa y comercial, de modo que Petroperú pueda tener ingresos y gastos más predecibles. El cuarto propone implementar políticas públicas que dinamicen el sector hidrocarburos y atraigan nuevas inversiones.

El IPE sostiene que la reorganización solo será sostenible si viene acompañada por una recuperación del sector hidrocarburos, con más exploración, mejores procesos de licitación y menos trabas para invertir.

¿Qué cambia para el debate público?

La discusión que plantea el IPE no se limita a la caja de Petroperú. El instituto remarca que la empresa ya pasó a ser también un problema fiscal, porque el costo de sostenerla recae en las finanzas públicas y compite con otras necesidades del Estado.

Anthony Laub sostuvo en el evento que los rescates a la petrolera implican un alto costo de oportunidad, mientras Arturo Vásquez advirtió que cualquier reestructuración necesita una definición clara del rol de la empresa mediante una norma con rango de ley. Ambos coincidieron en que el futuro de Petroperú depende de una reforma que ordene su función y del dinamismo del mercado de hidrocarburos.

El IPE concluye que postergar otra vez la corrección del problema tendría efectos directos sobre el desarrollo del país. Su hoja de ruta ya quedó publicada en el boletín “Discusión de una hoja de ruta para Petroperú”, disponible en su portal institucional.