El sistema electoral estima que necesita S/589 millones para reforzar el financiamiento en las elecciones regionales y municipales, a pesar de que el Ministerio de Economía y Finanzas asegura que existen recursos disponibles. Según Juan Álamo, especialista en derecho electoral, el retraso en la asignación del presupuesto podría perjudicar el cronograma, la fiscalización de la jornada y la gobernabilidad de las gestiones regionales y locales.
Álamo sostuvo que el año 2026 constituye un escenario político excepcional porque coinciden las elecciones generales con las regionales y municipales. Esta situación corresponde a un fenómeno electoral que sucede cada 20 años, que conlleva incorporar una nueva estructura para el segundo proceso, con la instalación de Jurados Electorales Especiales (JEE) y el despliegue de recursos logísticos.
El jurista manifestó que los comicios regionales generan una mayor carga operativa porque hay un elevado número de candidatos y expedientes jurisdiccionales. Indicó que un solo municipio puede reunir hasta 15 participantes, lo que aumenta las necesidades administrativas y económicas.
Riesgos ante la falta de presupuesto para el sistema electoral
Álamo precisó que los procesos electorales se rigen por el principio de preclusión, es decir, el cumplimiento del plazo establecido. Por eso, una demora en la distribución del monto económico podría repercutir en la contratación de personal, el traslado de material y la organización en los locales de votación. En consecuencia, se generaría incertidumbre en torno al desarrollo oportuno de las elecciones.
El entrevistado señaló que el déficit presupuestario pondría en riesgo el trabajo de fiscalizadores: la verificación de la información en la hoja de vida de los candidatos, la supervisión del principio de neutralidad y el monitoreo de posibles irregularidades. Asimismo, resaltó la importancia de dicho control para reflejar transparencia en el proceso y fortalecer la confianza en la ciudadanía.
¿Cómo evitar contratiempos?
Juan Álamo afirmó que garantizar el financiamiento correcto permitirá respetar el cronograma electoral sin inconvenientes y reducir los riesgos en la jornada electoral. Además, sugirió que la ONPE impulse el voto digital en las regiones donde exista acceso confiable a Internet.
Con esta medida complementaria, el organismo electoral evitaría contratiempos vinculados a la distribución del material. No obstante, aclaró que la implementación de la modalidad digital debe limitarse a zonas que cuenten con la infraestructura digital adecuada.