La inflación en Perú volvió a acelerarse en junio y alcanzó una tasa anual de 4.0%, por encima del 3.9% registrado en mayo y fuera del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). En términos mensuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.23%, un resultado que también superó el 0.06% previsto por el consenso de analistas consultados por Bloomberg, según BBVA Research.
El incremento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de alimentos como pescados, frutas y huevos, cuyos precios fueron afectados por condiciones climáticas adversas. Aunque el rubro Transporte registró una caída por el menor precio de los combustibles, no fue suficiente para compensar las alzas en alimentos.
De acuerdo con el análisis de BBVA Research, el repunte de la inflación respondió a factores temporales. El oleaje anómalo redujo la oferta de especies como el bonito y el jurel, mientras que las altas temperaturas en el norte del país afectaron la producción de mango.
Asimismo, el calor disminuyó la postura de las gallinas, elevando el precio de los huevos.
En contraste, el grupo Transporte redujo sus precios en 0.46% debido a la caída del gasohol y el diésel (-6.5% cada uno), así como del GLP vehicular (-2.0%). Sin embargo, el pasaje en ómnibus interprovincial aumentó 1.8% por una mayor demanda de viajes.
Inflación subyacente también sigue elevada
El informe destaca que la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía por su alta volatilidad) también mostró presiones.
En junio avanzó 0.08% respecto al mes previo y elevó su tasa anual de 4.4% a 4.5%, reflejando que el aumento previo de los combustibles continúa trasladándose al costo del transporte urbano y otros servicios.
Para BBVA Research, este comportamiento evidencia que las presiones inflacionarias aún no desaparecen, pese a que parte de los choques provienen de factores transitorios.
¿Qué podría hacer el BCRP?
El informe sostiene que la inflación permanecerá por encima del rango meta del BCRP durante varios meses más.
En ese escenario, y considerando que el gasto privado continúa mostrando fortaleza, la entidad no descarta que el banco central deba evaluar un incremento de su tasa de interés de referencia durante el segundo semestre del año para contener las presiones sobre los precios.
Actualmente, BBVA Research proyecta que la inflación convergerá gradualmente hacia niveles cercanos al objetivo recién durante 2027, siempre que se disipen los choques de oferta y las condiciones climáticas se normalicen.