Credicorp reorganizó su operación digital para acelerar la transformación de Yape en neobanco. Desde el 1 de abril, el holding integró bajo una misma unidad a Yape e iO en Perú, Tempo en Chile y Yape en Bolivia, con Raimundo Morales como responsable. Gianfranco Ferrari, CEO de Credicorp, confirmó la medida al presentar los resultados del primer trimestre del año.
La plataforma llega a esta etapa con una posición de mercado consolidada. Alejandro Pérez-Reyes, CFO del grupo, informó que Yape registra 16.4 millones de usuarios activos que realizan en promedio 67 transacciones mensuales.
Los pagos generan el 47% de los ingresos totales de la aplicación. «Esto es reflejo de un mayor uso recurrente de la plataforma más allá de las transferencias entre personas», señaló Pérez-Reyes.

Dominio de mercado como punto de partida
La Encuesta Residencial de Servicios de Telecomunicaciones (ERESTEL) 2025 de OSIPTEL confirma el peso de Yape en el ecosistema digital peruano.
La plataforma concentra el 96.8% del mercado de billeteras digitales en el país, y el pago en tiendas físicas representa el 64.8% de los motivos de uso. El 62.3% de los peruanos mayores de 12 años ya utiliza alguna billetera digital.

Pese a ese dominio, Yape opera aún como billetera digital y no como entidad bancaria. Un neobanco requiere, entre otros elementos, la captación de depósitos, el otorgamiento de créditos y la emisión de tarjetas bajo una licencia financiera propia.
La reestructura anunciada por Credicorp establece la organización interna para avanzar hacia ese modelo, pero la transformación no es inmediata.
Datos de comportamiento como base para créditos y seguros
Francesca Raffo, gerente corporativo de innovación de Credicorp, explicó la lógica detrás de la estrategia. El volumen de transacciones acumuladas por Yape genera datos de comportamiento financiero que la plataforma puede convertir en la base para ofrecer productos de mayor margen, como créditos y seguros integrados dentro de la misma aplicación.
«Si vemos los resultados y planes de Yape a lo largo del tiempo, era ser una superaplicación y, ahora, un neobanco.»— Francesca Raffo, gerente corporativo de innovación, Credicorp
Raffo también mencionó el próximo sistema de pagos en tiempo real del Banco Central de Reserva (BCR), inspirado en el modelo UPI de la India, que abrirá el ecosistema a nuevos participantes. «Perú es una economía basada en efectivo, por lo que hay potencial de crecimiento en las transacciones», afirmó la ejecutiva, al referirse al margen de expansión que aún existe frente al uso del dinero físico.
Bolivia, con una dinámica distinta al mercado peruano
En Bolivia, Yape también forma parte de la nueva unidad regional, pero opera bajo una dinámica diferente. Mientras en Perú las transacciones entre personas (P2P) son el motor principal del uso, en Bolivia predominan las operaciones entre particulares y comerciantes. «Es un sistema impulsado por los comerciantes», precisó Raffo.
La estrategia de monetización en Bolivia seguirá una ruta similar a la aplicada en Perú, con la digitalización de pagos como primer paso y la oferta de productos financieros de mayor margen como etapa posterior.