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«Petroperú pierde más de US$100 millones al año en costos que el Estado nunca le devuelve», asegura Manco Zaconetti

Uno de los puntos centrales del análisis de Manco Zaconetti es que el Estado le impone a Petroperú obligaciones que nunca le compensa.

Por Infomercado
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el Estado no reconoce gastos de Petroperú Manco Zaconetti
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El reciente préstamo de US$2,000 millones aprobado para Petroperú no es una solución a la crisis financiera de la empresa, sino apenas un alivio temporal insuficiente frente a una deuda que supera los US$3,600 millones en pasivos corrientes. Así lo advierte Jorge Manco Zaconetti, investigador de la UNMSM y experto en energía, minería y petróleo.

«Los US$2,000 millones sirven básicamente para pagar proveedores y parte de la deuda financiera de corto plazo», explicó el especialista en una entrevista con La República. Solo los pasivos financieros vinculados a deuda bancaria bordean los US$1,900 millones, lo que evidencia la magnitud del problema.

El Estado, primer deudor de Petroperú

Uno de los puntos centrales del análisis de Manco Zaconetti es que el Estado le impone a Petroperú obligaciones que nunca le compensa.

La empresa asume más de US$100 millones anuales en el mantenimiento del Oleoducto Norperuano, además de registrar pérdidas en la Amazonía por devoluciones tardías del IGV.

A ello se suma que el Estado le debe a la empresa alrededor de US$2,000 millones vinculados a maquinaria importada para la Refinería de Talara. «Petroperú asume costos que el Estado nunca le reconoce», afirmó el experto.

El investigador también cuestionó la estructura del financiamiento: los fondos no irán directamente a Petroperú sino a ProInversión, lo que implica costos adicionales de intermediación.

«Mientras no se anule el Decreto 010-2025, Petroperú seguirá con una espada de Damocles. La lógica de ProInversión apunta a concesionar», advirtió.

Capital de trabajo en rojo

A pesar de que Petroperú reportó utilidades por US$133 millones en el primer trimestre del año —gracias al funcionamiento de la planta de Flexicoking y el uso de inventarios comprados cuando el petróleo era barato— la situación financiera sigue siendo crítica.

El capital de trabajo de la empresa es negativo en aproximadamente US$1,500 millones, y el financiamiento recibido probablemente alcance solo para cubrir los gastos más urgentes, dejando sin resolver el problema estructural.

Para Manco Zaconetti, el mayor obstáculo para la recuperación de Petroperú no es financiero sino político. «Este ya es el cuarto directorio en pocos meses. ¿Qué empresa puede funcionar eficientemente cambiando presidente y directorio a cada rato?», señaló.

El experto propone que el próximo gobierno adopte un modelo similar al del Banco Central de Reserva: un directorio técnico, estable y no político, con una ley que garantice una permanencia mínima de tres años. Sin estabilidad en la gestión, sostuvo, ningún financiamiento será suficiente para recuperar la capacidad operativa de la empresa.

La sombra de la privatización

Petroperú controla hoy menos del 19% del mercado de combustibles y el 85% de sus ventas se concentran en la Amazonía, una zona que los privados no tienen interés en abastecer por la recuperación tardía del IGV. Ese rol estratégico, según el investigador, es lo que debe preservarse.

Sin embargo, la lógica que impulsa ProInversión apunta a concesionar activos patrimoniales. La joya de la corona, advirtió Manco Zaconetti, es la Refinería de Talara, a la que le seguirían Conchán y los terminales del sur. «Son bocados apetitosos para el sector privado», afirmó.

Sobre si la privatización es posible, el experto fue directo: «Eso va a depender del próximo gobierno. Yo estoy seguro de que si gana Keiko, Petroperú se va a privatizar».