El Banco de la Nación cerró el primer semestre de 2026 con una utilidad neta de S/943.1 millones, un crecimiento de 48.4% frente a los S/635.6 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. El mejor resultado respondió principalmente a menores provisiones para riesgos crediticios y judiciales, además del crecimiento de los ingresos por servicios financieros.
Ingresos financieros crecieron a un menor ritmo
Los ingresos por intereses alcanzaron S/1,516.2 millones, un incremento interanual de 3.7%. La mayor contribución provino de la cartera de créditos directos, que generó cerca de S/996 millones, seguida por los depósitos mantenidos en el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), con alrededor de S/264 millones.
Por su parte, los gastos por intereses aumentaron 10.2%, al pasar de S/35 millones a S/38.6 millones. Aun así, el margen financiero bruto avanzó 3.5%, hasta S/ 1,477.7 millones, mientras que el margen financiero neto registró un crecimiento de 7.7%.

Menores provisiones impulsaron las ganancias
El principal factor detrás del incremento de la utilidad fue la reducción de las provisiones. Las destinadas a créditos directos disminuyeron de S/ 94.5 millones a S/ 42 millones, una caída de 55.5%.
Asimismo, las provisiones por litigios y demandas judiciales se redujeron de S/172.4 millones a S/26.6 millones.
Estas menores provisiones compensaron la caída del resultado por operaciones financieras (ROF), que pasó de S/78.9 millones en junio de 2025 a S/29.5 millones en el mismo periodo de 2026.
Servicios financieros ganaron mayor protagonismo
Los ingresos por servicios financieros ascendieron a S/490.4 millones, un crecimiento de 8.7% respecto al primer semestre del año anterior.
Dentro de este rubro destacaron los ingresos diversos, que aumentaron hasta S/ 485.7 millones, consolidándose como una fuente importante de ingresos para la entidad.
Mayor gasto administrativo no impidió el crecimiento
Los gastos administrativos crecieron 13.2%, hasta S/ 596.1 millones. El incremento estuvo asociado principalmente a mayores gastos de personal, contratación de servicios de terceros y obligaciones tributarias.
Pese a este mayor nivel de gastos, el resultado operativo del Banco de la Nación aumentó cerca de 36% frente al primer semestre de 2025, impulsado por la reducción de las provisiones y el crecimiento de los ingresos financieros y por servicios.