Las plataformas digitales de movilidad y reparto ya constituyen una actividad económica de S/10.700 millones en el Perú, equivalente al 0,89% del PBI, y son utilizadas como fuente de ingresos por alrededor de 475.000 conductores y repartidores. Así lo revela un estudio elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), por encargo de ComexPerú, que analiza la evolución de este mercado entre 2020 y 2025.
El ecosistema también ha alcanzado una importante penetración entre los consumidores. Actualmente, las plataformas de intermediación reúnen a 5,8 millones de usuarios en el país. El movimiento diario refleja la magnitud alcanzada por este mercado: se registran aproximadamente 197.000 pedidos de reparto y 1,3 millones de viajes cada día.
El estudio, elaborado sobre la base de 9.604 encuestas a usuarios y prestadores, información del INEI y datos de seis aplicaciones, también identifica una característica particular del trabajo mediante estas plataformas: conductores y repartidores no necesariamente dependen de una sola aplicación. Muchos utilizan simultáneamente dos o más servicios, una práctica conocida como multihoming, que les permite alternar entre plataformas.
Además, el 86% de los conductores y repartidores encuestados se considera trabajador independiente. Este dato cobra relevancia en medio del debate sobre las condiciones laborales de quienes generan ingresos mediante aplicaciones y las propuestas para establecer nuevas regulaciones sobre este mercado.
La discusión ha adquirido mayor importancia tras la reciente aprobación del Convenio 193 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que vuelve a colocar sobre la mesa la situación de quienes trabajan mediante plataformas digitales. ComexPerú sostiene que cualquier regulación debería considerar características como la posibilidad de elegir horarios, trabajar con varias aplicaciones y los mecanismos de seguros y beneficios que algunas plataformas han incorporado.
El impacto de estas aplicaciones tampoco se limita a conductores y repartidores. Los servicios de delivery se han convertido en un canal para que emprendedores y pequeños negocios puedan comercializar y entregar sus productos a un mayor número de clientes. Por ello, ComexPerú advierte que medidas como establecer límites al tamaño de las mochilas o cajuelas utilizadas para reparto deberían evaluar previamente sus efectos sobre los comercios que utilizan estos servicios.
El informe plantea que las futuras reglas para este mercado deberían partir de evidencia sobre su dimensión económica y funcionamiento. Con S/10.700 millones generados, 5,8 millones de usuarios y 475.000 personas obteniendo ingresos mediante estas plataformas, cualquier modificación regulatoria podría tener efectos no solo sobre las aplicaciones, sino también sobre trabajadores independientes, consumidores y negocios que utilizan estos canales para llegar a sus clientes.