Petroperú recibió un primer desembolso de US$ 475 millones de la banca internacional, dentro de una línea de financiamiento de hasta US$ 2,000 millones liderada por JP Morgan y Citibank. Según informó la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión), la operación no utiliza recursos del Tesoro Público.
Los fondos se destinarán principalmente a fortalecer el capital de trabajo de la petrolera estatal y a cubrir la compra de crudo y otros servicios esenciales para garantizar la continuidad de sus operaciones.
El desembolso llega mientras la empresa atraviesa un proceso de reorganización patrimonial y operativa conducido por Proinversión, organismo adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Los recursos serán canalizados a través de un fideicomiso administrado y supervisado por Proinversión, con el fin de mantenerlos separados de las cuentas de libre disponibilidad de Petroperú y limitar su uso exclusivamente a los fines establecidos.
Coincide con un directorio nuevo
La operación se produce al mismo tiempo que inicia funciones el nuevo Directorio de Petroperú, presidido por Oliver Stark, cuyas prioridades incluyen mejorar el gobierno corporativo, fortalecer la gestión y recuperar la confianza de inversionistas, acreedores y entidades financieras.
El presidente ejecutivo de Proinversión, Luis Del Carpio, señaló que el desembolso refleja la confianza de la banca internacional en el proceso de reorganización y destacó el respaldo de la Embajada de Estados Unidos.
El embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, calificó la operación como «una señal positiva para el país» y resaltó el liderazgo financiero de JP Morgan y Citibank.
Meta hacia 2032
Proinversión ha fijado como horizonte que Petroperú alcance hacia 2032 una situación de autosostenibilidad financiera, en un proceso que contempla también una mayor participación privada.
El financiamiento internacional, la renovación de la conducción de la empresa y la reorganización patrimonial forman parte de una misma estrategia orientada a estabilizar las finanzas de la petrolera, recuperar la confianza del mercado y reducir progresivamente su dependencia del respaldo estatal.