Las municipalidades son las entidades del Estado más percibidas por las empresas peruanas como orientadas a sancionar antes que a orientar, independientemente del tamaño del negocio. Un reciente estudio de Ipsos, encargado por ComexPerú, revela que esta percepción alcanza al 37% de las microempresas, 42% de las pequeñas y medianas empresas y se eleva hasta el 59% entre las grandes compañías.
El estudio también muestra que las fiscalizaciones e inspecciones constituyen la gestión con el Estado considerada más problemática por las empresas: el 45% de los negocios encuestados las identifica como su principal dificultad en la relación con las entidades públicas. La institución que genera mayores problemas, sin embargo, cambia según el tamaño empresarial: las microempresas señalan a las municipalidades; las pequeñas y medianas, a la Sunat; y las grandes empresas, a Sunafil.
La percepción sobre los gobiernos locales cobra relevancia por la frecuencia con la que fiscalizan a los negocios. En promedio, las municipalidades realizan casi dos visitas anuales a las empresas, por encima de aproximadamente una visita de Sunat y media visita de Sunafil. En las grandes compañías la intensidad aumenta: reciben 2.5 visitas municipales y 2.4 de Sunafil al año.
A este escenario se suma una percepción negativa sobre lo que las empresas reciben a cambio de mantenerse en la formalidad. El 74% considera que recibe del Estado menos de lo que aporta, porcentaje que alcanza el 91% entre las grandes empresas. Para ComexPerú, esta situación puede restar atractivo a la formalización cuando el cumplimiento viene acompañado de mayores costos, trámites y sanciones sin beneficios proporcionales.
Sin embargo, las fiscalizaciones no son el único problema. El 54% de las empresas identifica a la delincuencia, las extorsiones y la inseguridad ciudadana como los principales obstáculos para desarrollar sus negocios. El problema varía según el tamaño: para las pequeñas y medianas empresas, la corrupción de funcionarios públicos ocupa el primer lugar, también con 54%; mientras que entre las grandes compañías el 67% señala el exceso de fiscalizaciones y el enfoque sancionador de las entidades.
Ante estos resultados, ComexPerú propone regular mejor las fiscalizaciones para evitar multas arbitrarias y permitir, especialmente a las empresas más pequeñas, mecanismos de corrección antes de aplicar una sanción. El gremio sostiene que una política de formalización sostenible debería combinar la fiscalización con orientación y acompañamiento para facilitar el crecimiento de los negocios.