Durante la Segunda Reunión Ministerial de la Alianza para el Futuro de la Inversión y el Comercio (FIT-P, por sus siglas en inglés) celebrada en Auckland (Nueva Zelanda), nuestro país formalizó su ingreso al FIT-P junto a Corea del Sur y Tailandia. Su creación responde a la erosión acelerada del sistema multilateral de comercio, la fijación de aranceles unilaterales y las tensiones geopolíticas de los últimos años
¿Qué es el FIT-P y en qué se distingue de otros bloques?
A diferencia de un Mercado Común, una Unión Aduanera y una Zona de Libre Comercio, la naturaleza del FIT-P es distinto: Ser una plataforma ágil y flexible de cooperación entre economías pequeñas y medianas comprometidas a dinamizar su comercio exterior e inversión extranjera. Los acuerdos son aprobados e implementados por los representantes sectoriales de cada uno de sus miembros
¿Por qué es importante para las economías FIT-P?
1. Cadenas de suministro más resilientes. La pandemia y las tensiones geopolíticas recientes alteró el flujo del transporte de mercancías claves como granos y petróleo. Las economías del FIT-P buscan contrarrestar sus efectos mediante el uso del blockchain, la IA y el RegTech.
2. Operaciones comerciales más agiles. Para una empresa pequeña y mediana que exporta artesanía, confecciones o servicios digitales, el arancel rara vez es el obstáculo principal; lo son los trámites duplicados, las certificaciones no reconocidas, los procedimientos aduaneros lentos y la escasa información oficial sobre requisitos técnicos en el mercado de destino.
3. Señal de confianza para atraer inversión. La inversión extranjera directa aporta al PBI anual de los países de Americana Latina entre el 2% y el 6%. La fortaleza de las cadenas de suministro aumentará inversiones en almacenamiento, infraestructura portuaria y logística, lo que generará la diversificación de proveedores (nearshoring y friendshoring) en Panamá, Chile, Uruguay y Marruecos.
En mi experiencia ayudando a internacionalizar empresas, el FIT-P va a ser un punto de inflexión porque va a digitalizar procedimientos aduaneros, uniformizar autorizaciones y permisos, etc., permitiendo que más empresas, en especial MiPymes, se incorporen a las cadenas globales y regionales de valor.