La implementación de la gratificación y la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) para los trabajadores del régimen CAS continúa sin una definición.
La Comisión de Presupuesto del Congreso retiró del predictamen del crédito suplementario la propuesta del Ejecutivo que establecía un pago gradual de ambos beneficios, por lo que ahora el Legislativo y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) deberán consensuar un nuevo mecanismo de aplicación.
La controversia surge tras la aprobación de la Ley N° 32563, que reconoce por primera vez el derecho de los trabajadores CAS a recibir gratificaciones y CTS.
Sin embargo, el Ejecutivo sostiene que otorgar ambos beneficios al 100% desde este año tendría un impacto fiscal de S/3,500 millones, monto que el crédito suplementario no podría financiar.
Para hacer viable la medida, el MEF propuso un cronograma progresivo: 10% de la remuneración mensual en 2026, 20% en 2027, 30% en 2028, 50% en 2029 y el 100% recién en 2030. La iniciativa fue cuestionada por gremios sindicales y congresistas, quienes consideran que la ley aprobada reconoce el beneficio completo y no un esquema escalonado.
Durante el debate en la Comisión de Presupuesto, el asesor técnico Giovanni Eliot Arias señaló que el retiro de la disposición busca que el Ejecutivo asuma la implementación de la norma sin que el Congreso intervenga en aspectos administrativos.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Alejandro Soto, sostuvo que eliminar el artículo no significa descartar los beneficios para los trabajadores CAS, sino elaborar una nueva propuesta que sea técnica y fiscalmente sostenible.
MEF advierte riesgo para el pago de los beneficios
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, reiteró que el Gobierno respeta la decisión del Congreso, pero insistió en que la aplicación inmediata de la ley comprometería los recursos públicos.
Según el titular del MEF, el Ejecutivo buscará una alternativa junto con el Parlamento que permita implementar los beneficios sin afectar el equilibrio fiscal ni trasladar el problema presupuestal a la siguiente administración.
Además, Acuña advirtió que, si no se aprueba un mecanismo de implementación, los trabajadores CAS podrían terminar sin recibir la gratificación ni la CTS debido al vacío que dejaría la derogación de la normativa anterior.
«Si no se corrige o aprueba bajo mecanismos de progresividad, lo peor que puede pasar es que no cobren nada porque la ley anterior fue derogada», afirmó el ministro.
Aunque el derecho a percibir gratificaciones y CTS ya fue reconocido por ley, el cronograma y la forma en que se ejecutarán estos pagos aún deberán ser definidos mediante una nueva propuesta entre el Congreso y el Ejecutivo.