Elon Musk perdió el juicio que mantenía contra OpenAI y su CEO, Sam Altman, luego de que un jurado federal en California concluyera que el empresario presentó la demanda fuera del plazo permitido por la ley.
El caso giraba en torno a las acusaciones de Musk sobre un supuesto abandono de la misión original de OpenAI como organización sin fines de lucro, tras la creación de su estructura comercial y la alianza con Microsoft.
Jurado rechazó la demanda por un tema de plazos
El veredicto fue unánime entre los nueve miembros del jurado federal en Oakland, California. La corte determinó que Musk demoró demasiado tiempo en presentar sus reclamos legales relacionados con la transformación de OpenAI hacia un modelo con fines de lucro.
La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers respaldó posteriormente la decisión del jurado y desestimó las acusaciones contra OpenAI y sus directivos.
Durante el juicio, Musk sostuvo que OpenAI incumplió su compromiso original de desarrollar inteligencia artificial para beneficio de la humanidad y no con fines comerciales. También cuestionó el vínculo financiero y estratégico de la empresa con Microsoft.
Musk buscaba millonaria compensación
El empresario había solicitado indemnizaciones estimadas entre US$79,000 millones y US$150,000 millones, según distintos documentos y estimaciones presentadas durante el proceso judicial.
Además, buscaba cambios en la estructura de gobierno de OpenAI y la salida de Altman y Greg Brockman de la dirección de la compañía.
OpenAI respondió que Musk conocía desde años atrás el giro comercial de la empresa y argumentó que el empresario actuaba motivado por intereses competitivos vinculados a su startup de inteligencia artificial, xAI.
OpenAI mantiene planes de expansión
La decisión judicial elimina uno de los principales riesgos legales que enfrentaba OpenAI en medio de sus planes de expansión y eventual salida a bolsa.
La compañía, creadora de ChatGPT, se ha convertido en uno de los actores más relevantes del mercado global de inteligencia artificial, sector que mantiene una fuerte competencia entre gigantes tecnológicos y startups especializadas.
Aunque la demanda fue rechazada, el abogado de Musk adelantó que evaluarán presentar una apelación.