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Coroccohuayco: proyecto de US$1,800 millones podría extender la minería en Espinar por más de 25 años

Glencore avanza con las evaluaciones técnicas y regulatorias de la iniciativa de cobre, ubicada a siete kilómetros de Antapaccay.

Por Ricardo Lopez Alvarez
3 minutos
Glencore
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El proyecto de cobre Coroccohuayco, ubicado en Cusco y a siete kilómetros de la mina Antapaccay, podría prolongar por más de 25 años la actividad minera en la provincia de Espinar si finalmente se concreta su desarrollo.

Glencore avanza actualmente con las evaluaciones técnicas y los procesos regulatorios necesarios para definir las condiciones del proyecto.

Luis Rivera, director de Operaciones de Glencore para Sudamérica, explicó que todavía no existe una fecha definida para el inicio de la producción ni una estimación específica sobre el volumen de cobre que aportaría la iniciativa.

Sin embargo, destacó su potencial para generar nuevas inversiones, empleo y oportunidades para proveedores en la región.

La inversión requerida para poner en marcha Coroccohuayco se estima en alrededor de US$1,800 millones.

Además, el proyecto aprovecharía parte de la infraestructura existente en Antapaccay.

Una vez que entre en operación, el mineral sería trasladado a la planta concentradora que Glencore ya tiene en la zona.

Una vida minera más extensa

El potencial de Coroccohuayco representa un cambio respecto de las estimaciones que manejaba la compañía hace aproximadamente un año y medio.

En ese momento, Glencore calculaba que el proyecto permitiría ampliar en unos 20 años la actividad minera en la zona.

Ahora, la proyección supera los 25 años. Para Rivera, esto convertiría a Coroccohuayco en una oportunidad de crecimiento de largo plazo para Espinar y para el país.

El proyecto forma parte, además, de la estrategia global de Glencore para aumentar su producción de cobre.

La compañía espera superar 1 millón de toneladas anuales hacia finales de 2028 y alcanzar aproximadamente 1.6 millones de toneladas hacia 2035.

En este escenario, Coroccohuayco y el proyecto Quechua aparecen como oportunidades de crecimiento de largo plazo.

No obstante, ambos permanecen sujetos a sus respectivos procesos de evaluación y desarrollo.

El reto de destrabar inversiones

Más allá de sus proyectos mineros, Glencore también plantea cambios para mejorar las condiciones que enfrentan las inversiones en el sector.

Rivera, quien preside el Mining Investment America (MIA) de Expomina 2026, sostuvo que el foro busca conectar al sector público con inversionistas y empresas para convertir las discusiones sobre competitividad en propuestas técnicas.

El ejecutivo considera que el sector privado puede contribuir con alternativas para reducir ineficiencias y hacer más previsibles los procesos regulatorios y administrativos.

La propuesta, según explicó, no apunta a reducir los estándares exigidos para los proyectos. El objetivo es que los procedimientos sean más eficientes y previsibles, manteniendo las exigencias correspondientes.

Esta discusión cobra relevancia para proyectos como Coroccohuayco, cuya eventual puesta en marcha requiere completar evaluaciones técnicas y obtener las autorizaciones correspondientes.

Para la industria minera, reducir la incertidumbre en estos procesos puede ser determinante para acelerar decisiones de inversión de largo plazo.

Perú, en la estrategia cuprífera de Glencore

Rivera señaló que Glencore mantiene una estrategia global orientada a ampliar su presencia en el negocio del cobre y que Perú forma parte de su visión de crecimiento en Sudamérica debido a su potencial cuprífero.

La compañía, sin embargo, evitó adelantar información sobre eventuales operaciones con activos específicos mientras estas no hayan sido comunicadas públicamente.

Por ahora, Coroccohuayco permanece en etapa de evaluación. Su eventual desarrollo permitiría aprovechar infraestructura minera ya instalada en el entorno de Antapaccay y, al mismo tiempo, extender por más de dos décadas la actividad económica vinculada a la minería en Espinar.