Laboratorios Elifarma, farmacéutica peruana con cerca de 40 años en el mercado y una de las líderes del segmento pediátrico en el país, inició operaciones en Bolivia como primer paso de su expansión internacional en Latinoamérica.
La empresa llega de la mano de Gutiérrez & Cía., distribuidora boliviana con 90 años de trayectoria encargada de la logística y la distribución en ese país, y proyecta que ese mercado represente entre 7% y 12% de sus ventas totales en un plazo de dos a tres años.
Cinco productos para empezar, con la mira en diez
Los medicamentos, fabricados en la planta de Elifarma en Lima, ya están disponibles en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, ciudades que concentran 75% del mercado farmacéutico privado boliviano, valorizado en US$642.5 millones.
El portafolio inicial comprende cinco productos pediátricos bajo prescripción médica, cifra que la compañía busca elevar a 10 hacia septiembre de este año, según explicó Santiago Cerna, gerente general de Elifarma.
El ejecutivo señaló que Bolivia es la puerta de entrada a la región por su alta necesidad de medicamentos pediátricos de calidad, buen sabor y precio accesible, y que el ingreso es resultado de tres años de preparación que incluyeron registros de marca y la obtención de autorizaciones sanitarias.
Una planta en Lima con margen para escalar
Elifarma aplicará un plan escalonado en el país: tras esta primera etapa, ya gestiona el registro de entre ocho y 10 productos adicionales para lanzarlos en 2027, con el objetivo de replicar progresivamente los 60 productos que comercializa en el Perú.
Para sostener ese crecimiento sin perder la producción centralizada en Lima, la compañía atraviesa una fase de consolidación operativa: su planta en Ate opera al 85% de su capacidad en un solo turno, lo que le deja margen para escalar sin ampliar infraestructura física.
Cerna añadió que la empresa invierte US$800,000 en equipamiento de alta tecnología y personal especializado para reforzar los controles de calidad exigidos por el regulador boliviano.
La ruta hacia Centroamérica y el Caribe
La expansión no se detendrá en Bolivia. Elifarma ya inició el registro de marcas en 10 países de América Latina y sostiene conversaciones con potenciales distribuidores en Centroamérica y el Caribe, con la meta de llegar a al menos dos mercados adicionales hacia 2028.
La compañía prevé cerrar 2026 con un crecimiento de doble dígito en su facturación, impulsado por su portafolio local, los primeros ingresos provenientes de Bolivia y el próximo lanzamiento de una nueva línea terapéutica para enfermedades crónicas en adultos en el Perú.
Fundada en 1986, Elifarma cuenta con más de 60 productos, presencia en los 24 departamentos del Perú y cerca de 2 millones de pacientes atendidos.
Desde 2021, la empresa está bajo la conducción de Santiago Cerna Bustamante, representante de la segunda generación familiar al frente del laboratorio.