La producción de gas natural en Cusco cayó más de 40% en marzo de 2026, tras la rotura del gasoducto de Camisea que paralizó el suministro durante dos semanas. El impacto alcanzó tanto al sector hidrocarburos como a la economía nacional, según estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE).
Este evento afectó directamente el abastecimiento energético del país, ya que el sistema de Camisea transporta cerca del 95% del gas natural y líquidos producidos en el Perú, lo que lo convierte en una infraestructura clave para hogares, transporte e industria.
Interrupción del gasoducto golpea producción y PBI
La ruptura del ducto, registrada a inicios de marzo en el distrito de Megantoni, obligó a detener la producción y el transporte de gas natural durante las primeras semanas del mes.
Aunque el suministro se restableció progresivamente desde el 13 de marzo, la paralización generó una caída significativa en la actividad del sector.
De acuerdo con el IPE, la producción nacional de hidrocarburos se habría reducido 35.4% interanual en marzo, lo que implicó una pérdida cercana a 1.5 puntos porcentuales del PBI mensual, debido también al impacto en sectores como manufactura y transporte.
En el caso específico de Cusco, la producción de gas natural se contrajo 41%, mientras que la de líquidos cayó 45%. En conjunto, la actividad del sector hidrocarburos, que representa el 26% del PBI regional, habría retrocedido alrededor de 35% en ese mes.
Inflación se acelera por mayor uso de combustibles
El shock en el suministro obligó a hogares y empresas a sustituir el gas por combustibles derivados del petróleo, lo que elevó los precios.
En marzo, el diésel aumentó 25.7%, la gasolina premium 24.0% y la regular 23.6%, en un contexto además presionado por tensiones internacionales.
Como resultado, la inflación mensual en Lima Metropolitana alcanzó 2.4%, el mayor incremento en tres décadas. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), cerca del 80% del alza se explicó por mayores costos en transporte y alimentos.
En Cusco, el impacto también fue evidente: la inflación mensual pasó de 0.2% en febrero a 1.2% en marzo, multiplicándose por seis.

Dependencia del gas y desafíos del sector
El episodio evidenció la alta dependencia del país de un solo sistema de transporte de gas. Durante la emergencia, el Gobierno priorizó el suministro para hogares, transporte público y sectores esenciales, mientras avanzaban los trabajos de reparación del ducto, que llegaron a superar el 50% de avance en la primera semana de marzo.
Más allá del impacto coyuntural, el gas de Camisea continúa siendo una fuente clave de ingresos fiscales. En 2025, Cusco recibió S/2,365 millones por canon y regalías gasíferas, destinados principalmente a gobiernos locales.
El IPE advierte que sostener los beneficios del gas natural requerirá nuevas inversiones, mayor diversificación de infraestructura y estabilidad regulatoria. Entre las iniciativas en evaluación destaca el proyecto “Siete Regiones”, que busca ampliar el acceso al gas en la sierra mediante transporte terrestre.
El desempeño del sector en los próximos meses dependerá de la normalización completa del suministro y de la capacidad del país para reducir vulnerabilidades en su sistema energético.