El Instituto Peruano de Economía (IPE) advirtió que el sector pesquero en Piura enfrenta en 2026 mayores riesgos por el encarecimiento del petróleo y factores climáticos, en un contexto donde el combustible representa más del 60% de los costos operativos.
Este escenario impacta a una actividad clave que genera más de 23 mil empleos y representa aproximadamente el 2% de la economía regional, consolidándose como una de las principales fuentes de trabajo en la zona.
Recuperación en 2025 impulsada por la pota
Tras una caída de -33.1% en 2024, la actividad pesquera registró un crecimiento de 23.7% en 2025, impulsado por el mayor desembarque para consumo humano directo.
El principal motor fue la pota, cuya producción superó las 480 mil toneladas, más de tres veces lo registrado en 2024 (134 mil toneladas). Con ello, Piura concentró cerca del 70% de la producción nacional de este recurso.
En línea con este desempeño, las exportaciones pesqueras crecieron 92% en volumen y alcanzaron US$ 1,511 millones, su nivel más alto en cinco años, impulsadas por la pota congelada.

Caída de la anchoveta complica el panorama
En contraste, la producción de anchoveta cayó a 86 mil toneladas en 2025, una reducción de 38% respecto al año anterior.
Este retroceso es relevante debido a que más del 80% de esta especie se destina al consumo humano indirecto, principalmente a la producción de harina de pescado.
Perspectivas mixtas para 2026
Para 2026, las proyecciones del sector son mixtas. Por un lado, la cuota de captura de pota para el primer semestre se fijó en 300 mil toneladas, por encima de las 190 mil del mismo periodo de 2025.
Por otro lado, la cuota de anchoveta para la primera temporada se estableció en 1.9 millones de toneladas, la más baja de la última década, excluyendo la de 2023, lo que anticipa una menor disponibilidad del recurso.
A este escenario se suma el incremento del precio del petróleo. El crudo Brent promedió US$87.4 por barril, un aumento de 17.2% frente al mismo periodo de 2025 (US$74.5), elevando los costos de operación de la actividad pesquera.
Retos frente al clima y costos
El avance del Fenómeno El Niño Costero representa un riesgo adicional, especialmente para la pesca destinada al consumo humano indirecto. Experiencias previas muestran impactos diferenciados, con caídas en la anchoveta por restricciones en las temporadas de pesca.
Ante este contexto, el IPE señala la necesidad de fortalecer la infraestructura pesquera, especialmente en puertos, y mejorar el monitoreo frente a la pesca ilegal, con el objetivo de sostener la actividad y preservar los recursos.