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BCP estima que economía peruana crecerá hasta 6% al año cuando supere el impacto de El Niño

El BCR calcula que El Niño le restará un punto al PBI este año y el BCP eleva a 4.7% su proyección de inflación por el petróleo y los alimentos.

Por Ricardo Lopez Alvarez
9 minutos
Perú crecerá 6%
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El Banco de Crédito del Perú (BCP) presentó este jueves su Reporte Trimestral de Estudios Económicos, en el que proyecta que la economía peruana crecerá alrededor de 3% este año, afectada por El Niño, mientras la inversión privada y la demanda interna avanzan por encima del 5% por segundo año consecutivo.

Carlos Prieto, gerente del área de Estudios Económicos del BCP, explicó que sin el fenómeno climático el país ya estaría creciendo cerca de 4.5% y sostuvo que, superado ese choque, Perú tiene condiciones para acelerar hasta 6% anual.

La inversión privada sostiene el crecimiento

Según el reporte, la inversión privada creció 18% en el segundo trimestre, su segundo dígito consecutivo pese a la coyuntura política.

El impulso viene tanto de la minería —que refleja la construcción de Tía María— como de la inversión no minera ni residencial, que subió más de 20% en el mismo periodo.

Datos ya observados del tercer trimestre confirman la tendencia: las ventas de vehículos pesados y motos crecen por encima de 40%, las de autos nuevos superan 30%, las importaciones de bienes de capital avanzan cerca de 20% y el crédito de consumo sube alrededor de 15%.

La encuesta del BCR de agosto mostró además que las expectativas empresariales de inversión y contratación a doce meses se ubican cerca de sus máximos históricos.

La inflación sube por el petróleo y los alimentos

El precio del petróleo WTI se acerca a US$100 por barril y el Brent ya lo superó, mientras la cotización internacional del trigo sube casi 50% en el año.

El fenómeno ha llevado la inflación por encima de la meta en economías como Estados Unidos, la eurozona, Corea del Sur, Canadá, Noruega y el Reino Unido, lo que endurece el discurso de sus bancos centrales, incluida la Reserva Federal.

En Perú, la inflación se ubica en 4.5% y las expectativas a doce meses en 3%, pero el indicador núcleo —sin alimentos, combustibles ni transporte— está por debajo de 2%, señal de que el alza de precios no se ha generalizado.

Por el alza del crudo y los alimentos, el BCP elevó su proyección de inflación para el cierre de 2026 de 4.2% a 4.7%, y espera que baje a alrededor de 2.5% en 2027.

El banco prevé que el Banco Central de Reserva (BCR) mantenga por ahora su tasa de referencia, aunque con un discurso cada vez más cauto.

El sol mantiene margen para seguir apreciándose

La moneda local cotiza alrededor de S/3.35, tras haber llegado a S/3.40, y el BCP considera que aún hay espacio para que se aprecie más.

El sustento está en las cuentas externas: la balanza comercial y la cuenta corriente registran superávits récord como porcentaje del PBI, impulsados por los altos precios de exportación.

El BCR ha intervenido de forma importante en el mercado cambiario, sobre todo en la primera parte del año, para moderar la velocidad de esa apreciación.

El BCP proyecta el tipo de cambio en torno a S/3.25 hacia fin de año, aunque advierte que podría ubicarse cerca de S/3.30 si la Reserva Federal —cuya tasa tiene actualmente un límite superior de 3.75%— termina subiendo su tasa.

El gasto público se disparó sin mejorar los servicios

El reporte dedica un capítulo a las cuentas fiscales. El déficit fiscal bajó a niveles cercanos a 1% del PBI y el resultado primario es superavitario, algo inusual fuera de los rebotes pospandemia.

Sin embargo, Prieto remarcó que en episodios previos de altos términos de intercambio el país llegó a tener superávit fiscal, no solo un déficit menor.

La explicación, dijo, está en la expansión del gasto: el número de empleos públicos creció más de 25% entre 2014 y 2025, el gasto corriente real subió casi 30% y el gasto en remuneraciones se incrementó cerca de 50% en el mismo periodo.

Ese mayor gasto no se tradujo en mejores servicios. El presupuesto de educación prácticamente se duplicó entre 2016 y 2026, el de salud subió 50% y el de orden público, defensa y seguridad nacional creció cerca de 80%.

Pese a ello, el gasto en remuneraciones del sector educación se multiplicó por 2.5 veces —de S/13,000 millones a S/32,000 millones— y los resultados de la prueba PISA retrocedieron a niveles de 2015.

En salud, el presupuesto también se duplicó, pero el tiempo promedio de espera para una operación supera hoy los 100 días.

Según un informe del Banco Mundial citado en el reporte, cerca de 50% de los proyectos públicos en curso desde 2012 están abandonados o paralizados.

El Niño amenaza con repetir el escenario de 1998

La probabilidad de un Niño extraordinario para el próximo verano subió a 43%, frente a 8% que se proyectaba meses atrás.

El riesgo es un exceso de lluvias en el norte del país —que en 1998 llegaron a ser hasta 33 veces el promedio histórico, y en el episodio de 2017 hasta 16 veces— y una sequía en el sur.

El BCR estima que el fenómeno le restó cerca de un punto porcentual al crecimiento en 2023 y que podría tener un efecto similar en 2027, frente a los casi dos puntos que costó en 1998, aunque el impacto en infraestructura podría ser mayor al que se refleja solo en el PBI.

A ese riesgo climático se suma uno político: 2027 será el primer año de gestión de nuevas autoridades regionales y locales, un periodo en el que históricamente cae la inversión pública subnacional.

En 2011 esa caída fue de 11% a nivel nacional y de 18% en gobiernos locales; en 2015 el retroceso local llegó a 25%; y en 2019 la inversión pública local bajó 10%.

Para el BCP, evitar una caída similar el próximo año es clave para que el rebote económico posterior a El Niño no se retrase.

La ventana para crecer al 6%

El mensaje central del reporte es que, superado el fenómeno, Perú reúne condiciones para crecer de forma sostenida a 6%, es decir, dos puntos por encima de su promedio histórico de largo plazo (4.2% desde 1922 y también desde 1993, excluyendo la década perdida de 1980).

La base es un shock positivo de términos de intercambio: el cobre y el oro cotizan cerca de sus máximos históricos, y bancos como Bank of America y JPMorgan esperan que el cobre incluso supere su récord en términos reales por la demanda ligada a la inteligencia artificial y los centros de datos.

Solo por ese efecto, las exportaciones peruanas aumentaron en más de US$40,000 millones, equivalentes a más de 10 puntos del PBI.

Prieto recordó que Perú ya creció cerca de 6.5% en episodios similares, como tras la Segunda Guerra Mundial y durante el boom de commodities de 2004 a 2013, siempre que coincidieran altos precios de exportación, promoción de la inversión privada e impulso a la inversión pública.

Pese al buen momento de los precios, el ingreso per cápita ajustado por poder de compra sigue entre 15% y 16% por debajo del promedio latinoamericano, una brecha que prácticamente no se ha movido en la última década.

La inversión privada, además, todavía se ubica por debajo de su promedio de los últimos 20 años como porcentaje del PBI, lo que deja margen para seguir creciendo a tasas de dos dígitos, respaldada por un superávit de cuenta corriente cercano a 5% del PBI, frente a un déficit histórico promedio de 2%.

Perú compite con Chile y Argentina por la inversión minera

El reporte también puso cifras a la brecha de competitividad: según el Banco Mundial, obtener un permiso de construcción toma 180 días en Perú frente a un día en las economías más eficientes, y registrar una empresa demora entre 31 y 51 días frente a tres días en esos mismos países.

Prieto advirtió que los anuncios de inversión minera en Chile y Argentina —cercanos a US$30,000 millones cada uno— ya superan a los de Perú, que bordean los US$20,000 millones incluyendo Tía María.

Si se sumaran los proyectos mineros paralizados en Cajamarca desde el caso Conga, hace más de 15 años, el país podría superarlos: Apurímac, donde el proyecto Las Bambas sí avanzó, registra hoy una tasa de pobreza monetaria que es la mitad de la de Cajamarca, pese a partir de niveles similares.

También quedaron pendientes otros proyectos de infraestructura, como la extensión de la Línea 1 del Metro de Lima hasta Lurín y un eventual ramal aéreo que conecte con el antiguo aeropuerto Jorge Chávez a través de Ventanilla.

Prieto puso como referencia medidas ya aplicadas en la región, como la estabilidad tributaria y el destrabe minero en Chile, o la propuesta del Ministerio de Educación de Colombia de dar en concesión colegios públicos a privados por 12 años.

Crecer al 6% permitiría reducir la pobreza y elevar los salarios

Carlos Prieto señaló que, si el crecimiento vuelve a acercarse a 6%, los salarios podrían repuntar: el ingreso promedio en Lima Metropolitana, que combina empleo formal e informal, se mantiene prácticamente en el nivel de 2014.

Con ese crecimiento y políticas sociales adecuadas, estimó que más de 3 millones de peruanos podrían salir de la pobreza en cinco años.

Prieto identificó como principal riesgo para la inversión privada una eventual reversión del boom de inversión ligado a centros de datos e inteligencia artificial, que ha impulsado la demanda y el precio del cobre; una corrección brusca de esa cotización, dijo, sí podría frenar el ritmo actual de inversión.