BMW i Ventures, Bosch Ventures, Hitachi Ventures y Yamaha Motor Ventures lideran una nueva inversión en Nauta, la startup que desarrolla agentes de IA para cadenas de suministro. Valentina Jordan, CEO y cofundadora, detalla los resultados que la tecnología genera en las empresas y los nuevos mercados que la compañía busca desarrollar con esta inversión.
¿Qué problema identificó Nauta?
La información de una empresa está dispersa entre sistemas, documentos, correos y equipos, por lo que cruzar esos datos a mano se vuelve indispensable para decidir. Sin embargo, ese proceso toma tiempo, y cuando finalmente llega la respuesta, el problema ya ocurrió.
Nauta funciona como el cerebro operativo de la empresa. Conecta esa información y construye un contexto único sobre cómo opera realmente el negocio, para que los agentes de IA detecten dónde puede surgir un problema y actúen antes de que se concrete.
¿Qué diferencia a Nauta de otras soluciones de IA?
La mayoría incorpora IA a un proceso que ya existe, nosotros empezamos antes. Primero ordenamos esa capa de datos y, solo cuando queda conectada, desplegamos los agentes que razonan y ejecutan sobre ella.
Por eso la IA entiende la operación completa y puede actuar de forma proactiva, antes de que el problema ocurra, y no después. El control siempre queda en manos del equipo, los agentes actúan y las personas deciden.
¿Qué mejoras de productividad reportan los clientes tras implementar Nauta?
En promedio, los equipos que trabajan con Nauta recuperan alrededor del 37% de sus horas operativas por persona cada semana. Lo importante es qué se hace con ese tiempo. No son horas libres, sino capacidad para atender mejor a un cliente, elaborar más cotizaciones, incrementar las ventas o concentrarse en decisiones que requieren criterio humano.
Con uno de nuestros clientes, automatizamos el procesamiento de más del 80% de sus documentos de envío. En menos de seis meses, esto le permitió evitar cerca de US$3 millones en cargos por demoras y retención de contenedores, detectar una discrepancia de facturación de US$300,000 y prevenir quiebres de stock por US$1,5 millones.
¿Qué cambia operativamente para Nauta a partir de este capital?
Nos permite acelerar varios frentes a la vez: fortalecer nuestra infraestructura de IA, sumar talento especializado y expandirnos hacia nuevos sectores del comercio global.
Nauta fue fundada en 2024, levantó una ronda semilla de US$7 millones en 2025 y actualmente da soporte a más de 8,000 proveedores en 60 países. Tras nuestra expansión en Estados Unidos, Latinoamérica se convierte en una región clave para nuestra siguiente etapa de crecimiento.
¿Hacia dónde crecerá Nauta?
Las mayores oportunidades están en industrias con operaciones complejas, muchos actores y grandes volúmenes de información. Ya trabajamos con compañías de retail, manufactura, consumo masivo, alimentos y bebidas. Vemos potencial en finanzas y servicios de outsourcing.
También exploramos los servicios de pago para conectar las decisiones operativas con sus efectos financieros. Un retraso, una factura mal emitida o un quiebre de stock tienen un impacto económico que los agentes pueden ayudar a gestionar.
¿Reemplazará la IA al trabajo humano en estas industrias?
Eso no significa reemplazar a las personas. Al contrario, el rol humano se vuelve más importante porque dejamos de dedicar tiempo a tareas repetitivas y podemos concentrarnos en lo que hacemos mejor: tener criterio, tomar decisiones y construir relaciones. Esa es la gran oportunidad de esta transformación.