El norte del Perú podría producir 120 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) de gas natural sin inconvenientes, siempre que se destrabe un problema que es sobre todo regulatorio y de incentivos.
Así lo sostiene Álvaro Ríos, socio principal y director de la consultora Gas Energy Latin America, una consultora de energía que trabaja a nivel Latinoamérica hace 19 años, principalmente en gas natural.
Según explicó, hay reservas y hay demanda, pero falta unirlas, una tarea que debe trabajarse de cara a 2027.
¿Por qué considera que Osinergmin se ha convertido en un freno para la inversión privada?
Yo encuentro, hablando con todos los actores del sector energético de Perú, que Osinergmin tiene una fuerza, un equipo de gente adentro muy bien dotado, muy bien capacitado, muy bien entrenado para su actividad de regulación.
Pero, sin embargo, Osinergmin no es infalible. Y a veces saca resoluciones que no hay dónde ir a discutirlas técnicamente.
Entonces, en otros países existe el regulador de reguladores. Creo que Perú, para fomentar la inversión, porque se escucha el tenor del reclamo, es que una vez Osinergmin ha dictaminado, es como si fuera Dios.
No hay dónde ir. Los agentes no sienten que pueden ir a discutir sus problemas en una segunda instancia.
¿Cómo debería funcionar esa alternativa para resolver las disputas técnicas?
Debería tener una instancia —se tiene segunda instancia en casi todos los países del mundo— donde se pueda constituir un elemento para que ellos presenten por qué han dictaminado eso y la contraparte presente en casos de disputa.
No hay dónde ir a disputar en una segunda instancia con Osinergmin. Las decisiones son finales y, si no, hay que entrar en juicios.
¿Existe algún caso o resolución en particular que deba ser revisada?
Yo no tengo ninguna causa en particular, pero he escuchado de muchas causas que los que invierten capital dicen que tienen la razón, pero no saben dónde ir.
Creo que el gobierno peruano, el Estado peruano, debe crear una segunda instancia como la tiene Chile.
Un cuerpo colegiado que revise, diga «no estoy de acuerdo» y pueda revisar y dirimir entre las partes.
El regulador de reguladores se llama.
¿Cuál es el principal obstáculo regulatorio para desarrollar los proyectos de gas en el norte del país?
Es el tema de las térmicas. Hay dos térmicas que están ubicadas al sur de Piura y que son duales, funcionan con diésel y gas natural.
A esas térmicas hay que darles la señal para que puedan despachar con gas natural en competencia con las centrales que existen en Chilca. Ese es un componente esencial para que con eso se una la oferta con la demanda; el ancla para desarrollar un gasoducto se llama térmico.
¿Por qué es tan importante que estas termoeléctricas comiencen a operar con gas?
El gas natural tiene un desarrollo, especialmente cuando hablamos ya de construir un gasoducto, que tiene que desarrollarse con la demanda eléctrica.
Y aquí está claro: la demanda eléctrica está parada porque despacha diésel, que es muy cara, y con el gas natural se la puede despachar de base, en plano, y hacer muy competitiva la electricidad, no solamente para el norte del Perú, sino en todo el Perú.
Esa es condición base para construir cualquier gasoducto. O tiene que haber una planta de gas natural licuado para poder exportar, por ejemplo, el gas natural licuado, como tiene Trinidad y Tobago, que saca gas, lo lleva, lo licúa y lo exporta al mundo.
Es una condición imprescindible para que este proyecto funcione.
¿Qué condiciones se necesitan para viabilizar la construcción de un gasoducto en el norte?
Hay que hacer los estudios y hacer que las empresas hagan inversiones; quieren hacer, quieren desarrollar el gas, quieren construir el ducto.
Y hay que ver la parte regulatoria, sobre todo eso: ver el marco para que las termoeléctricas despachen.
Si las termoeléctricas no despachan, no se puede generar el ancla para construir el gasoducto y que ocurra todo lo demás: generación de industria, sobre todo la generación de empleo y de industrias en el norte del Perú.
¿Qué recursos tiene el norte y cómo se estructuraría este proyecto de distribución?
El norte tiene importantes recursos de gas, no igual a Camisea, pero tiene importantes recursos tanto costa afuera como en tierra.
Este gas algún rato tiene que ir a algún lado, principalmente para reemplazar mucho diésel que importa el Perú, hacer funcionar camiones con GNL, pero sobre todo trabajar para que las térmicas que están en el norte del Perú funcionen con gas natural.
Para esto hay que unir la oferta que tiene Piura —que va a recibir regalías, impuestos, se va a beneficiar con trabajo exploratorio, va a dinamizar— y también la demanda.
Están las centrales térmicas que ya están instaladas para funcionar con gas natural, hay demanda industrial y luego hay que generar demanda con GNL en camiones y hacer masificación del gas, tal como se ha hecho en Lima y en Ica.
Falta hacer que el marco regulatorio, especialmente para el sector eléctrico, haga que esas dos centrales puedan funcionar igual que el despacho que se hace en la zona de Chilca en Lima.
Eso va a hacer que se ancle la demanda y se pueda construir un gasoducto que va desde la zona de producción hasta las centrales.
En la ruta se pueden hacer desarrollos industriales, petroquímica de pequeña escala, y al mismo tiempo hacer masificación de gas en las principales ciudades del norte de Perú, empezando en Piura y llegando hasta La Libertad.
¿Qué medidas concretas deben tomar el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y Osinergmin para acelerar la masificación del gas?
Primero está el tema de hacer que las termoeléctricas, darle el marco regulatorio para que puedan despachar con precio de gas igual al de Camisea. Segundo está la extensión de los contratos.
Tercero está agilizar los trámites para que los gasoductos se puedan hacer.
Creo que hay también trabajo regulatorio del Minem y del regulador Osinergmin para apoyar este desarrollo que es superinteresante, porque se genera en Piura y va hasta La Libertad en Trujillo, donde se puede construir un polo de desarrollo muy grande basado en el gas natural.