En 2002, Giorgio Bodani y María Victoria Cruz compraron una panadería en crisis, sin experiencia en el rubro gastronómico y apostando sus ahorros. Así comenzó la nueva etapa de La Baguette, una marca nacida en 1970 que hoy cuenta con 11 locales en Lima apuesta por nuevos formatos para continuar creciendo.
María Victoria Cruz y Giorgio Badani
María, de origen colombiano, estudió la carrera de Psicología, disciplina que aunque no ejerció formalmente en el ámbito profesional, aplicó de manera continua en su gestión diaria. En Colombia empezó su trayectoria profesional en empresas transnacionales como Colgate.
En 1994, se trasladó a Lima, Perú, para realizar un programa de intercambio profesional por un año con la compañía Warner-Lambert, fabricantes de Chicles Adams. Durante esta etapa conoció a Giorgio Bodani, profesional del sector bancario peruano que se desempeñaba como ejecutivo de relación en finanzas corporativas.
Luego de iniciar un noviazgo y concluir el año del programa de intercambio de Victoria, la pareja decidió casarse al año siguiente en Colombia. Victoria renunció a sus empleos y eligió residir en Perú. Tiempo después dejaría la vida corporativa para dedicarle tiempo a sus tres hijos, KIara, Bianca y Giorgio.
Historia de La Baguette: Inicios
La marca La Baguette tuvo sus incios en 1970 en la calle Libertadores en San Isidro, fundada inicialmente por dos familias argentinas y transferida posteriormente a Willy Jones y su esposa de origen francés.
Durante varias décadas funcionó como una panadería y pastelería tradicional de barrio, por lo que Giorgio era cliente frecuente donde compraba pan todas las tardes de regreso a casa tras salir del banco.
Entre finales de 2001 y comienzos de 2002, el negocio entró en una crisis financiera y sus antiguos propietarios iniciaron un proceso de liquidación. Un viernes de mayor del mismo año, al acudir a comprar pan, los empleados le informaron a Giorgio que ese era el último día de atención y el local cerraría definitivamente.
Ante la noticia, Giorgio compró una cantidad de pan para congelarlo y solicitó los datos de contacto del liquidador y del representante de los trabajadores, quienes constituían el principal acreedor de la empresa.
Tras dos meses de negociaciones para adquirir la totalidad del negocio, en junio de 2002 Giorgio y Victoria compraron las marcas, los activos y ocho toneladas de maquinaria antigua mediante un único cheque financiado con sus ahorros personales, asumiendo el proyecto sin tener experiencia en el rubro gastronómico.
La etapa inicial de La Baguette exigió un trabajo intenso con un equipo de 30 trabajadores, en donde Victoria abría el negocio por la mañana y Giorgio se encargaba del cierre nocturno al salir del banco.
A los tres meses de operación, Vicky le pidió a Giorgio que deje su trabajo en el banco para que puedan dedicarse a tiempo completo al negocio.
Crecimiento
Con el tiempo, los fundadores convirtieron la panadería tradicional en un café-restaurante de servicio para cualquier momento del día, incorporando desayunos, almuerzos, ensaladas, platos calientes, piqueos y cócteles.
Su primer paso de expansión consistió en la compra de un local en el distrito de San Miguel, el cual convirtieron en La Baguette Express. Este establecimiento podía llegar a vender hasta 800 churros diarios junto a helados, croissants y cafés.
Posteriormente, inauguraron un café dentro de la librería Casa Tomada en San Isidro en alianza con los editores de la revista Etiqueta Negra, concepto que cerraron a fallas en la gestión de la alianza y por ubicarse a tan solo cuadra y medio de su sede principal.
La estrategia de crecimiento posterior se consolidó bajo el criterio de selección de ubicaciones, situándose cerca de colegios, iglesias, oficinas corporativas y universidades. Además, ingresaron a centros comerciales como el Jockey Plaza y a locales de la cadena Farmax, migrando más adelante a locales independientes a puertas de calle.
En cuanto al canal de entregas a domicilio, La Baguette pasó de operar con dos motocicletas propias en su sede central a integrar plataformas digitales como Glob, Rappi y PedidosYa en la totalidad de sus locales, convirtiéndose en una fuente de ingresos clave.
Al sumar 56 años de trayectoria, La Baguette llegó a operar 11 locales en total distribuidos entre Lima y el balneario de Asia. Además, la empresa se encuentra verticalmente integrada elaborando sus propios panes y pasteles, empleando a 40 trabajadores.
Respecto a la sucesión familiar, sus hijos Kiara, en el área comercial y marketing; y Giorgio, en la jefatura de operaciones, se incorporaron a la estructura ejecutiva tras haber ganado experiencia laboral previa en empresas del rubro. Por su parte, su hija Bianca decidió emprender su propia cafetería independiente llamada Sra. Zapata.
Planes
La Baguette proyecta un plan de crecimiento moderado estructurado sobre sus tres marcas principales, La Baguette, La Moo y Almacén de Pizzas. Para la marca insignia, La Baguette, planean la apertura de uno a dos locales bajo un formato de servicio completo pero más eficiente.
Las ubicaciones clave para estos establecimientos son los distritos de San borja, San Miguel y La Molina, zonas donde la marca no tiene presencia hasta la fecha, proyectando una inversión de alrededor S/150,000.
En paralelo, La Baguette continuará la expansión de La Moo, formato de crepería, heladería y cafetería premium enfocado en público joven y visual lanzado en 2025 en Miraflores, a través de tiendas independientes, módulos en centros comerciales o espacios integrados dentro de las tiendas grandes de La Baguette.
Asimismo, el plan incluye la marca Almacén de Pizzas, franquicia argentina que opera tres locales en Lima, la cual llegó el año pasado. Para ello, prevén abrir una cuarta tienda este 2026 en San Miguel o Pueblo Libre.
Contactos
Facebook: La Baguette
Instagram: @labaguette.pe
TikTok: @La Baguette
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