Negocios

Manufactura pierde terreno en Perú y reduce su peso en el PBI de 17% a 12%

Mientras la manufactura creció apenas 2.5% en doce años, las importaciones de bienes de consumo se cuadruplicaron, advierte la SNI.

Por Ricardo Lopez Alvarez
3 minutos
industria PBI Perú
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La industria manufacturera perdió terreno dentro de la economía peruana: su participación en el PBI cayó de 17% en 2007 a 12% en 2025, según un reporte de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

El sector, que genera más de 1.5 millones de empleos, apenas avanzó 2.5% en producción entre 2013 y 2025.

En ese mismo lapso, las importaciones de bienes de consumo y de capital se dispararon.

La brecha se abre desde 2013

Entre 2007 y 2025, el índice de producción manufacturera pasó de 100 a 134.3 puntos, un crecimiento acumulado de 34.3%.

El PBI total, en cambio, alcanzó un índice de 189.5 en el mismo periodo, casi el doble del avance industrial.

La diferencia se agudizó a partir de 2013: desde ese año hasta 2025, la producción manufacturera creció apenas 2.5%, muy por debajo del resto de la economía.

Como resultado, el peso de la manufactura en el PBI nacional retrocedió cinco puntos porcentuales en menos de dos décadas.

Las importaciones ganan terreno

En paralelo al freno industrial, las compras externas se expandieron con fuerza. Las importaciones de bienes de consumo pasaron de US$3,297 millones en 2007 a US$13,867 millones en 2025, es decir, se multiplicaron por 4.2.

Las de bienes de capital subieron de US$6,241 millones a US$17,475 millones, casi el triple. Ambas categorías registraron en 2025 sus niveles más altos dentro del periodo analizado.

Para la SNI, este patrón representa un riesgo para la capacidad productiva del país, en especial cuando las importaciones desplazan producción local.

El gremio advierte que el efecto no se limita a las fábricas: también golpea a proveedores de insumos, transportistas, talleres, distribuidores y empresas de mantenimiento vinculadas a la operación industrial.

El empleo manufacturero también se rezaga

El menor dinamismo productivo se trasladó al mercado laboral. Entre 2007 y 2025, el índice de empleo manufacturero pasó de 100 a 107.1, un crecimiento acumulado de 7.1%.

En el mismo periodo, el empleo total del país aumentó 27.9% y llegó a un índice de 127.9, casi cuatro veces más que el avance del empleo industrial.

La SNI pide competir, no cerrar fronteras

Felipe James, presidente de la SNI, sostuvo que cuando una industria reduce su producción, el impacto se extiende a toda una cadena de empleo, proveedores y servicios, y que defender la capacidad productiva del país equivale a proteger puestos de trabajo formales y especializados.

El líder gremial planteó que la solución no pasa por restringir las importaciones, sino por generar condiciones para que la industria nacional invierta, innove y compita en igualdad de condiciones frente a la producción extranjera.

La SNI remarcó además que fortalecer la manufactura es clave para ampliar el empleo formal y preservar capacidades técnicas que toman años en desarrollarse, ya que sustituir producción nacional por importaciones puede sostener la actividad comercial sin generar la misma cantidad ni calidad de empleo en el país.

El gremio plantea que las autoridades coloquen la productividad industrial en el centro de la agenda económica, con una mirada de largo plazo que no dependa únicamente del consumo o las importaciones, sino también de la capacidad del país para producir y generar valor dentro de sus fronteras.