El precio del cobre se estabilizó este martes cerca de US$14,000 por tonelada, luego de que un aumento en las entregas de existencias a los almacenes de la Bolsa de Metales de Londres (LME) mostrara señales de que la escasez de suministro global comienza a ceder.
Repunta la oferta tras el salto de precios
Los futuros de cobre en la LME se movieron poco el martes, después de cerrar el lunes en su nivel más bajo en cuatro semanas.
El metal venía de retroceder con fuerza desde el máximo histórico que tocó la semana pasada, cuando los operadores redirigieron cargamentos hacia Estados Unidos ante la posibilidad de aranceles al metal refinado, lo que dejó al resto del mundo con un déficit marcado.
Ese arancel no se ha aplicado hasta el momento. Y el lunes, los almacenes de la LME recibieron su mayor volumen de entregas de cobre en casi cuatro semanas.
Con ello, los futuros a tres meses pasaron a cotizar con una prima de US$86.75 por tonelada frente al cobre de entrega inmediata, una estructura conocida como «contango» que suele reflejar una oferta más abundante.
China da señales mixtas
Los datos económicos publicados el martes mostraron que la producción industrial de China —el mayor consumidor mundial de metales— creció en agosto por encima de lo esperado, aunque el gasto de los consumidores y la inversión se mantuvieron estancados.
Esa divergencia complica la decisión de las autoridades chinas sobre si aplicar o no un nuevo paquete de estímulo.
La Fed también pesa en el mercado
A esto se suma la expectativa por la próxima reunión de la Reserva Federal, donde se prevé un alza de tasas de interés, una medida que suele presionar a la baja a las materias primas, activos que no generan rendimiento propio.
Con este panorama, el cobre subió 0.1% hasta US$14,014.50 la tonelada en la LME.
El aluminio se mantuvo sin cambios y el zinc cayó 0.6%. Los futuros del mineral de hierro en Singapur, por su parte, se mantuvieron estables en US$95.55 por tonelada.