Gloria logró que Indecopi le otorgue el registro exclusivo de la marca Pure Life para la clase 32, que incluye aguas minerales, gaseosas, jugos y otras bebidas sin alcohol, por un plazo de diez años renovables. La resolución fue ejecutada en mayo de 2026 y puso fin a una disputa iniciada en 2017 con Nestlé.
El caso se originó cuando Gloria solicitó registrar la marca ante Indecopi y, tres meses después, Nestlé presentó una oposición formal.
La controversia se extendió por nueve años y pasó por varias instancias administrativas y judiciales antes de quedar firme a favor de la empresa peruana.
¿Cómo se inició el conflicto?
Según el expediente revisado por Gestión, Nestlé sustentó su oposición en dos argumentos. Primero, dijo tener un derecho preferente derivado de acciones de cancelación previas sobre registros de Pure Life en Perú.
Segundo, invocó la Convención de Washington de 1929 y alegó que ya era titular de marcas Pure Life registradas en Estados Unidos desde 2005.
Gloria respondió que su pedido estaba respaldado por registros previos de la misma denominación en las clases 29 y 30, vinculadas a alimentos, y sostuvo que eso le daba base para ampliar la protección hacia bebidas.
Indecopi terminó rechazando la oposición de Nestlé y concediendo el registro a Gloria en primera instancia, aunque después la Sala de Propiedad Intelectual revocó ese resultado.
El caso pasó por Indecopi y el Poder Judicial
La disputa siguió en el Poder Judicial. En septiembre de 2022, un juzgado de primera instancia respaldó la decisión adversa a Gloria, pero en junio de 2024 una sala superior anuló parcialmente esa sentencia y pidió un nuevo pronunciamiento. Luego, el 14 de enero de 2026, la Corte Suprema declaró improcedente el recurso de casación presentado por Indecopi, con lo que quedó firme la decisión favorable a Gloria.
En cumplimiento de ese fallo, la Sala Especializada en Propiedad Intelectual emitió el 27 de mayo de 2026 una nueva resolución que anuló parcialmente su decisión de 2019 y otorgó finalmente a Gloria el registro de la marca Pure Life en la clase 32.
¿Qué cambia para la empresa?
El registro le da a Gloria el derecho exclusivo a usar la marca Pure Life en el mercado peruano dentro de esa clase de productos. Eso le permite proteger el signo en un segmento de bebidas sin alcohol y evitar que terceros lo registren para la misma categoría en el país.
Para el sector, el caso deja una señal sobre la importancia de acreditar con precisión la titularidad y el sustento legal de una marca cuando existe presencia en varios países. También muestra que una disputa marcaria puede extenderse por años y pasar por varias instancias antes de quedar resuelta.