El sistema financiero peruano vive una transformación silenciosa pero profunda. Ya no basta con tener la red de agencias más grande ni los productos más variados. La verdadera batalla hoy se libra en la pantalla del celular, y el Banco de Crédito del Perú (BCP) lo sabe mejor que nadie.
Así lo advirtió Diego Cavero, CEO de la institución, en una reciente entrevista difundida por RPP, donde trazó un diagnóstico claro del nuevo escenario que enfrentan los bancos establecidos frente a competidores nacidos enteramente en el mundo digital.
Un competidor diferente a todo lo conocido
Cavero fue directo al señalar que el nivel de exigencia ha cambiado radicalmente. «Hoy la competencia es mucho más compleja», afirmó, apuntando a la llegada de entidades financieras que operan sin sucursales físicas, sin filas y sin horarios de atención limitados.
Estos nuevos actores no compiten con tasas más bajas ni con más cajeros automáticos. Compiten con algo más poderoso: una experiencia de usuario diseñada para ser fluida, intuitiva y completamente digital. Y eso, según el ejecutivo, obliga al BCP a elevar su propio estándar.
«Todo se basa en la preferencia del cliente», remarcó Cavero. En un mercado donde cambiar de banco puede tomar minutos desde un smartphone, la fidelidad ya no se gana con años de relación: se gana o se pierde en cada interacción digital.
Una apuesta que comenzó hace más de una década
Lo que hoy parece urgente, el BCP lo anticipó con años de antelación. Cavero recordó que hace más de diez años la institución ya visualizaba un escenario en el que el celular sería el principal punto de contacto entre el banco y sus clientes.
La visión era clara: los usuarios deberían poder consultar saldos, comparar productos, realizar operaciones e incluso cambiarse de entidad financiera sin salir de casa. Esa certeza llevó al banco a invertir sistemáticamente en infraestructura tecnológica y capacidades digitales.
«Teníamos que empezar a construir las capacidades necesarias para brindar una experiencia realmente espectacular, tan potente como la que brindábamos con nuestra cobertura física», explicó el ejecutivo.
Del agente corresponsal a la app: una evolución forzada por el usuario
Durante años, la gran ventaja competitiva del BCP fue su presencia territorial. Primero con agencias bancarias en todo el país y luego con una extensa red de agentes corresponsales, la entidad logró acercar los servicios financieros a peruanos en zonas donde un banco tradicional jamás hubiera llegado.
Esa cobertura física fue clave para la inclusión financiera en el Perú. Pero el comportamiento del consumidor evolucionó, y con él, las expectativas. Hoy, ese mismo usuario que antes dependía del agente del barrio, prefiere resolver todo desde su teléfono.
El reto: ser banco tradicional y digital al mismo tiempo
El verdadero desafío del BCP —y de cualquier banco con historia— es operar en dos mundos simultáneamente. Mantener la confianza y solidez que le da su trayectoria, mientras compite en agilidad e innovación con entidades que nacieron sin el peso de estructuras heredadas.
Cavero no esquivó esa tensión. Su mensaje fue de preparación activa, no de resistencia al cambio. El cliente ya decidió cómo quiere relacionarse con su banco. La pregunta es si las instituciones financieras serán capaces de seguirle el ritmo.