La demanda interna creció 5.2% interanual en el segundo trimestre de 2026, aunque desaceleró frente al 6.7% registrado entre enero y marzo.
El resultado estuvo impulsado principalmente por el gasto privado, que avanzó 5.9%, según el Banco Central de Reserva (BCR).
La inversión privada fue el principal motor de este desempeño. Creció 17.6% interanual entre abril y junio, acelerándose desde el 13.2% registrado en el primer trimestre.
Además, el consumo público aumentó 4.1% y también contribuyó al avance de la demanda interna.
Sin embargo, el crecimiento de la demanda interna no se trasladó en la misma magnitud al Producto Bruto Interno (PBI). La economía avanzó 2.6% interanual en el segundo trimestre, por debajo del 3.6% del trimestre previo.
El BCR atribuyó esta desaceleración, principalmente, al retroceso de la inversión pública y a una contribución negativa de los inventarios, que restaron 1 punto porcentual al crecimiento.
Consumo de los hogares mantiene avance
El consumo privado aumentó 3.7% en el segundo trimestre, ligeramente por encima del 3.6% del periodo anterior. Con este resultado, acumuló 11 trimestres consecutivos de crecimiento.
El BCR explicó que el comportamiento estuvo respaldado por la evolución del empleo y los ingresos.
En particular, el empleo formal creció 4.1% interanual y significó la incorporación de aproximadamente 251,000 puestos de trabajo. El sector privado concentró 235,000 de estos nuevos empleos, principalmente en servicios, comercio y agropecuario.
A ello se sumó un crecimiento de 4.4% de la masa salarial real, aunque a un ritmo menor que el 7.3% del trimestre anterior. También aumentó el crédito de consumo, que pasó de crecer 4.0% a 6.4%, favorecido por una menor morosidad.
El mayor gasto de los hogares también se reflejó en las compras de bienes duraderos. Sus importaciones aumentaron 37.4%, impulsadas principalmente por automóviles, televisores, motos y bicicletas.
Asimismo, el BCR destacó el crecimiento de las transacciones con tarjetas, comprobantes de pago y el uso de billeteras digitales.
Inversión privada acelera y minería supera el 30%
La inversión privada pasó de crecer 13.2% en el primer trimestre a 17.6% en el segundo. El mayor dinamismo provino de la inversión no residencial, que aumentó 22.5%, mientras que la inversión residencial avanzó 5.1%.
Dentro de la inversión no residencial destacó el componente no minero, que creció 20.7%.
El BCR señaló que el resultado estuvo relacionado con proyectos de infraestructura, especialmente en transporte, además de inversiones para ampliar y renovar capacidad instalada.
Entre los proyectos mencionados figura la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, así como obras viales vinculadas a la IIRSA Norte y la IIRSA Sur.
La inversión minera también mantuvo un fuerte ritmo. Creció 34% interanual en el segundo trimestre, frente al 39% del primero. En términos nominales, la inversión minera alcanzó US$1,795 millones entre abril y junio, US$529 millones más que en el mismo periodo de 2025.
Gasto público avanza, pero inversión cae
El gasto público creció 2.3% interanual en el segundo trimestre. El avance respondió principalmente al consumo público, que aumentó 4.1%, mientras que la inversión pública se contrajo 2.6%.
La caída de la inversión pública fue más pronunciada que en el primer trimestre, cuando retrocedió 0.2%. El resultado respondió principalmente a una menor ejecución del Gobierno Nacional, parcialmente compensada por el mayor gasto de los gobiernos subnacionales.
En contraste, la actividad privada mostró señales de mayor confianza. Las expectativas empresariales a tres y 12 meses se recuperaron después de una moderación temporal en abril y cerraron el trimestre en el tramo optimista. El BCR relacionó esta mejora con una recuperación de la confianza empresarial.
Así, el segundo trimestre dejó una composición particular del crecimiento: mientras el gasto privado, especialmente la inversión, mantuvo un fuerte dinamismo, la inversión pública actuó como un freno.
Además, el PBI enfrentó el impacto negativo de la acumulación de inventarios, lo que explica parte de la diferencia entre el crecimiento de la demanda interna y el de la actividad económica.