En el Perú, los millennials y centennials pasaron de representar el 60% de los compradores de vivienda en 2022 a concentrar el 69% del mercado en 2026. Cinthia Pasache, gerente comercial de Best Place to Live, explica cómo el ingreso de compradores más jóvenes está transformando las decisiones de compra y elevando las exigencias a las inmobiliarias.
¿Cuál es el nuevo perfil del comprador inmobiliario?
El comprador de vivienda es cada vez más joven, informado y exigente. Entre 2022 y 2026, los centennials pasaron de representar el 4% al 16% de los compradores. Hoy, junto con los millennials, concentran el 69% del mercado peruano.
Cuando una persona finalmente alcanza la capacidad de comprar, la decisión se vuelve mucho más importante. Ya no solo evalúa si puede comprar, sino qué compra y con quién.
¿Cómo cambian los nuevos bonos la demanda inmobiliaria?
Los bonos van a segmentar la demanda. Tendremos compradores con distintas capacidades de financiamiento, que accederán a distintos rangos de vivienda.
En Lima hay escasez de terrenos, lo que eleva los precios y reduce el tamaño de los departamentos. Los bonos son una herramienta adicional del Estado para dinamizar el mercado y facilitar el acceso a la vivienda propia.
¿Cómo se toma la decisión de compra?
Es un proceso largo. El cliente parte de una necesidad y construye expectativas sobre el tipo de vivienda que quiere. Sin embargo, muchas veces todavía no las contrasta con su capacidad real de endeudamiento.
Superado ese primer filtro, la decisión se define por tres factores: precio, ubicación y reputación de la inmobiliaria. Además, los más jóvenes revisan reseñas y experiencias de otros compradores, porque quieren saber quién está detrás de la empresa.
¿Cuáles son los hábitos de las nuevas generaciones?
Los centennials permanecen menos tiempo en casa de sus padres. Gracias a las facilidades de financiamiento, algunos se unen con amigos o roommates para comprar una vivienda entre dos.
Desde 2023, inmobiliarias y portales especializados identifican esta opción como cada vez más frecuente entre los jóvenes que buscan independizarse.
¿Cuáles son las fallas más frecuentes de las inmobiliarias?
La postventa es una de las etapas con más fallas. Estamos acostumbrados a la inmediatez de canales como WhatsApp, así que la falta de comunicación y el tiempo de respuesta ante una incidencia generan incertidumbre en el cliente.
Una de las tendencias actuales es el fortalecimiento e integración de los equipos de postventa. Algunas inmobiliarias incluso los incorporan en el diseño de nuevos proyectos para identificar y corregir errores antes de repetirlos, a diferencia de años anteriores, cuando estas áreas eran más pequeñas y menos activas.
¿Cómo evalúa Best Place to Live?
Evaluamos 70 indicadores en todo el proceso, desde el cierre comercial hasta la entrega y la postventa. Esta última se evalúa cuando el cliente ya lleva al menos seis meses viviendo en el inmueble.
La inmobiliaria que postula financia la evaluación, pero son los clientes quienes califican. Este año, el 30% de las postulantes no obtuvo la certificación. Como es una evaluación anual, las empresas no solo deben conseguir el sello, sino también mantener el estándar.