El grupo chileno Cencosud, controlado por la familia Paulmann, anunció el 24 de junio la adquisición del 100% de las acciones de St. Marche, una de las cadenas de supermercados premium más reconocidas del estado de São Paulo.
La operación marca el ingreso de la compañía a un segmento de alto valor agregado en el mayor mercado de consumo de América Latina y se produce mientras la empresa adquirida atraviesa un proceso de recuperación judicial.
St. Marche opera 32 tiendas concentradas en São Paulo y municipios cercanos, además de un centro de distribución propio de 7,500 metros cuadrados. En los doce meses finalizados en marzo de 2026, la cadena registró ventas por R$ 1,078 millones, equivalentes a aproximadamente US$ 216 millones.
Una compra en medio de la recuperación judicial
La transacción se da en un contexto financiero complejo para St. Marche. La empresa inició un proceso de reorganización extrajudicial en 2025 con pasivos que superaban los R$ 532 millones (US$ 106 millones), pero el proceso fue suspendido en enero de 2026 por el Tribunal de Justicia de São Paulo (TJSP), que determinó que el voto del principal acreedor no debía haberse computado en el quórum de aprobación.
El principal acreedor es el fondo FIDC Alternative Assets I, administrado por BTG Pactual, con R$ 284.3 millones (US$ 57 millones), equivalentes al 53.8% del total de los pasivos. Ese crédito corresponde a la primera emisión de debentures de la holding STM Participações, con vencimiento previsto para julio de 2026.
Como parte del acuerdo con Cencosud, St. Marche presentó ante el TJSP una solicitud de recuperación judicial, el mecanismo formal de reestructuración de deudas bajo la legislación brasileña.
Cencosud apuesta por la diferenciación frente a la guerra de precios
La adquisición responde a una reorientación deliberada de la estrategia de Cencosud en Brasil. El grupo viene recomponiendo su portafolio en el país mediante desinversiones selectivas: hace poco más de un año vendió 54 supermercados Bretas en Minas Gerais por aproximadamente US$ 123 millones, aunque conservó 26 tiendas en Goiás. Los recursos de esa operación están siendo redirigidos hacia negocios de mayor margen.
El segmento premium, a diferencia de los formatos de consumo masivo, compite por diferenciación antes que por precio. St. Marche construyó su reputación en productos frescos, alimentos gourmet y una experiencia de compra especializada orientada a consumidores de alto poder adquisitivo en uno de los mercados más densos y económicamente activos de América Latina.
Cencosud deberá mantener estas fortalezas para justificar el valor de la adquisición. El grupo compite en el segmento premium brasileño con actores como el Grupo Pão de Açúcar (GPA), que domina ese espacio desde hace décadas con las marcas Pão de Açúcar y Alianza.
São Paulo concentra el poder de consumo
La presencia geográfica de St. Marche es uno de sus activos más relevantes. São Paulo concentra cerca de un tercio del PBI brasileño y alberga a millones de consumidores con ingresos superiores al promedio nacional, convirtiendo al estado en el mercado más atractivo del país para el retail especializado.
El acceso inmediato a esa base de clientes consolidada, sin necesidad de construir posicionamiento desde cero, es parte del valor estratégico que Cencosud reconoce en la operación.
Pendiente de CADE y de la reorganización judicial
El cierre definitivo de la transacción está sujeto a la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), el organismo brasileño de control de la competencia, y a la conclusión satisfactoria del proceso de recuperación judicial de St. Marche.
Cencosud no reveló el valor total de la operación, aunque sí confirmó una inyección inicial de recursos para sostener el flujo de caja de la cadena durante el período de transición.