Emprendimientos

Ama Sacred Valley: Cerró dos restaurantes por la pandemia y ahora busca llevar su modelo de gastronomía y turismo sostenible a otros países

A largo plazo, tienen como objetivo llevar este modelo hacia la selva peruana y desarrollar programas enfocados en liderazgo femenino para diferentes comunidades.

Por Iveth Yamunaque
6 minutos
Julio Sanchez-premio orgullo emprendedor
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Tras dejar una carrera corporativa y enfrentar la quiebra de sus restaurantes durante la pandemia, Julio Sanchez encontró en Cusco una nueva oportunidad para reinventarse. Así nació Ama Sacred Valley, una empresa social que combina gastronomía, turismo regenerativo y empoderamiento femenino.

Julio Sanchez Hernandez

Julio nació y vivió hasta los seis años en Apurímac. Su madre, quien quedó embarazada a los 19 años, se esforzó incansablemente para sacarlo adelante y lograr que en un futuro pudiera estudiar en una carrera universitaria.

Posteriormente, se mudaron a Lima, ciudad en la que transcurrió su infancia y donde cursó sus estudios de primaria, secundaria y universitaria.

Con una gran facilidad para las matemáticas, Julio decidió estudiar Administración en la Universidad Nacional del Callao, especializándose más adelante en dirección de empresas, teniendo siempre claro su objetivo de crear su propia empresa.

Por otro lado, su ingreso al mundo corporativo fue a sus 22 años, ya que logró convertirse en el gerente de una empresa transnacional dedicada a la importación de maquinaria pesada para el sector minero.

Sin embargo, algunas complicaciones en su salud hicieron que se replanteara su futuro, por lo que decidió darse un respiro del mundo laboral, cambió su rutina de alimentación y sus vínculos.

Por ello, en 2017, decidió que debía irse de Lima motivado por una oferta de pasajes de avión hacia Cusco.

Primer emprendimiento

Su inicio como emprendedor se dio cuando llegó a Cusco, específicamente a Urubamba, donde trabajó como almacenero y ayudante en restaurantes, aprendiendo profundamente sobre el manejo integral de una cocina y dándose cuenta de que el verdadero éxito no se medía con dinero.

Al buscar experiencia formal, logró ser contratado en un restaurante de cinco estrellas en Cusco, pero rápidamente notó una gran desigualdad, ya que los puestos gerenciales eran ocupados por personas de Lima, mientras que los trabajadores locales, especialmente las mujeres, quedaban a un lado.

Esta situación lo motivó en el 2018 a abrir su propio negocio para brindar oportunidades laborales a madres solteras, entendiendo que el turismo en Cusco era un mercado muy rentable.

De esta manera fundó un pequeño restaurante vegetariano en Urubamba con capacidad para 25 personas, dirigido a un público emergente de turistas americanos y europeos. Aunque el inicio fue difícil porque la zona no estaba lista para una carta innovadora, pronto recibió la propuesta inesperada de asumir el traspaso de una cafetería, la cual trabajaba con jóvenes con síndrome de Down y autismo.

Es así que Julio logró sacar adelante este local cambiando la carta y el concepto hasta llevarlo a los primeros puestos de TripAdvisor, e incluso abrió un segundo restaurante enfocado en la megabiodiversidad cusqueña.

Historia de Ama Sacred Valley: Inicios

Durante la pandemia del 2020 las deudas se acumularon, Julio perdió el alquiler, los muebles y más de S/80.000, provocando la quiebra definitiva de sus dos restaurantes en Cusco.

Sintiéndose derrotado y sin dinero, en junio de 2020 regresó a su primer restaurante que había quedado abandonado en Urubamba. Con la reactivación económica, reabrió las puertas al 20% de su capacidad y llamó a las madres con las que había trabajado antes.

Así nació Ama, un nombre que significa amor y que articula de manera integral la gastronomía, los saberes ancestrales y el empoderamiento femenino en Cusco mediante la educación y el intercambio cultural.

Durante una nueva cuarentena que amenazaba con el cierre definitivo de este local, el apoyo desinteresado de una de las madres más comprometidas con lo que realizaban, le demostró que aún existía la fuerza necesaria para no rendirse.

Decidió salir adelante en medio de la adversidad, recorrió las comunidades altoandinas ubicadas a más de 3,000 metros sobre el nivel del mar y descubrió el enorme potencial de las mujeres que poseían tierras, alpacas y saberes ancestrales, pero que carecían de oportunidades comerciales.

Por ello, en 2021, Julio empezó a articular una cadena de valor uniendo a diversas comunidades para que se especializaran mutuamente en la crianza, el teñido, el diseño y el tejido de prendas.

Crecimiento

El emprendimiento creció en 2021 y resistió gracias a alianzas estratégicas con universidades europeas, a una sólida gobernanza horizontal en la que las decisiones se toman en conjunto con las comunidades, y a un sistema financiero autosostenible, basado en capital y fondos propios.

Con el paso de los años, Ama se transformó en una consolidada empresa social y microempresa de turismo regenerativo, un concepto enfocado en mejorar el lugar al que se llega mediante la educación y el intercambio cultural.

Actualmente, el proyecto cuenta con un total de 86 personas, incluyendo un equipo operativo fijo de 10 trabajadores y 45 mujeres provenientes de diferentes comunidades. Además, gracias a las estrategias que implementó, Ama logró alcanzar su estabilidad a finales de 2024, pasando a tener cifras en verde y rentables para el 2025.

En la actualidad, Ama posee un restaurante de comida saludable que funciona como la línea de negocio principal, tres puntos de venta físicos, un programa estructurado de turismo regenerativo, una boutique de prendas únicas hechas de fibra de alpaca y dos programas sociales que son la base de su cadena de valor como es el empoderamiento de mujeres indígenas y un plan integral de nutrición infantil.

Además, esta ardua labor les permitió ganar el primer lugar con la medalla de oro en la categoría Mype Sostenible de la segunda edición del Premio Orgullo Emprendedor otorgado por Caja Arequipa.

Planes

Julio proyectó que para finales de este año planean escalar sus proyectos sociales mediante el lanzamiento de un Producto Mínimo Viable (MVP) que les permitirá transformar su capacitación presencial de 18 meses en un formato virtual de máximo 6 meses, con el objetivo de poder capacitar a diferentes comunidades alrededor del mundo.

A mediano plazo, la empresa busca llevar y aplicar su exitosa metodología de empoderamiento femenino para trabajar en conjunto con empresas mineras y entidades privadas dentro del Perú.

A largo plazo, tienen como objetivo llevar este modelo hacia la selva peruana, desarrollar programas enfocados en liderazgo femenino para diferentes comunidades, crear diversos materiales educativos para niños y lograr que las propias mujeres puedan explicar todas las investigaciones que desarrollaron.

Por otro lado, a nivel internacional, tienen mapeado exportar su modelo de negocio hacia la zona norte de Europa, apuntando a países como Bélgica, Noruega, Finlandia y Suiza, de donde provienen la mayoría de sus turistas y clientes fieles.

Contactos

Web: Ama Saced Valley
Instagram: @ama_sacredvalley
Facebook: AMA Restaurant