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Rio Tinto descarta retomar acuerdo con Glencore y prioriza venta de activos por más de US$10,000 millones

La operación, que llegó a valorarse en unos US$200.000 millones, perdió fuerza tras el rechazo de Rio Tinto en febrero.

Por Ricardo Lopez Alvarez
4 minutos
fusión Rio Tinto y glencore
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Rio Tinto no tiene previsto reabrir las conversaciones para una eventual adquisición de Glencore, pese a que este martes vence el periodo de seis meses que impedía a la minera británico-australiana volver a acercarse formalmente a su rival.

La compañía concentra ahora su estrategia en reducir costos, simplificar su estructura y desprenderse de activos.

Tres personas informadas sobre las decisiones de la alta dirección señalaron a Reuters que el CEO de Rio Tinto, Simon Trott, ha transmitido a inversores australianos que no existen razones para retomar las negociaciones con Glencore.

El distanciamiento se produce seis meses después de que Rio Tinto abandonara las conversaciones para una operación que llegó a valorarse en unos US$200,000 millones.

El 5 de febrero, la minera descartó avanzar con la propuesta y, bajo las reglas británicas de adquisiciones, se activó un periodo de seis meses durante el cual no podía volver a acercarse a Glencore.

Rio Tinto prioriza una reorganización

Trott, quien asumió como CEO hace aproximadamente un año, lanzó una estrategia para simplificar Rio Tinto y concentrar sus operaciones en tres negocios principales.

La compañía busca enfocarse en sus activos más rentables y liberar capital mediante la venta de activos no estratégicos.

Su objetivo inmediato es obtener más de US$10,000 millones mediante desinversiones y conseguir la mitad de ese monto antes de que termine el año.

Al mismo tiempo, la minera pretende ampliar su negocio de comercialización y buscar nuevas oportunidades en cobre.

Esta estrategia también reduce el atractivo de una nueva negociación con Glencore.

La operación permitiría a Rio Tinto acceder a una mayor cartera de cobre y combinar sus activos mineros con el negocio de comercialización de Glencore, pero implicaría una transacción de enorme escala y una mayor complejidad corporativa.

Para algunos analistas, el problema que llevó a Rio Tinto a considerar la operación sigue vigente: la compañía necesita aumentar sus opciones de crecimiento en cobre después de 2030. Sin embargo, ese desafío podría abordarse mediante adquisiciones más pequeñas o asociaciones, en lugar de una megafusión.

Glencore ahora vale más

Otro factor que dificulta un nuevo acercamiento es la evolución de las acciones de ambas compañías.

Los títulos de Glencore acumulan un avance de 33% en lo que va del año, mientras que las acciones de Rio Tinto que cotizan en Londres han subido alrededor de 18%.

El mayor valor de mercado de Glencore eleva el costo potencial de una operación y podría generar una mayor dilución para los accionistas de Rio Tinto.

Además, una nueva aproximación cuestionaría la decisión de Trott de abandonar las conversaciones en febrero.

El escenario también cambió respecto de los primeros meses del año. El fuerte aumento de los precios del carbón había alimentado las expectativas de que Glencore pudiera volver a despertar el interés de Rio Tinto.

Glencore es uno de los principales exportadores mundiales de carbón, mientras Rio Tinto ha reducido su exposición a este negocio y ha orientado su estrategia hacia minerales como cobre, aluminio y litio.

Glencore busca alternativas

Mientras Rio Tinto mantiene distancia, Glencore está reforzando su relación con inversores australianos y busca demostrar el potencial de sus activos de cobre.

La compañía tiene previsto mantener reuniones con inversores institucionales australianos, incluso con fondos que no tienen acciones de Glencore.

Este esfuerzo busca mejorar su respaldo en Australia, donde una eventual combinación con Rio Tinto encontró mayor resistencia por la exposición de Glencore al carbón, dudas sobre el valor de su negocio de comercialización y cuestionamientos históricos sobre gobierno corporativo.

La empresa también mantiene abiertas otras opciones. Entre ellas figura una eventual cotización en Australia y la búsqueda de nuevos socios estratégicos.

En ese contexto, Reuters señaló que tampoco se descarta que Glencore pueda explorar un acercamiento con BHP, aunque esta última compañía ha indicado que mantiene el foco en desarrollar sus propios activos.

Por ahora, el fin del periodo de restricción no implica el reinicio de las conversaciones entre Rio Tinto y Glencore. Cualquier nueva propuesta tendría que ofrecer un valor significativamente mayor al planteamiento que fue rechazado hace seis meses.