Negocios

Jengibre y cúrcuma suben en las exportaciones peruanas hasta julio de 2026

Junín concentra más del 90% de los envíos de kion, con una oferta mayoritariamente orgánica frente al origen asiático.

Por Ricardo Lopez Alvarez
3 minutos
jengibre
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Entre enero y julio de 2026, el Perú exportó USD45 millones en jengibre (kion) fresco —29 mil toneladas, un avance del 20% frente al mismo periodo de 2025— y USD6 millones en cúrcuma fresca, con tres mil toneladas colocadas y un crecimiento del 10%, según datos de Fluctuante.

El impulso responde a la demanda internacional por productos naturales y saludables, y a la ventaja orgánica que ofrece la producción peruana.

Junín, el corazón del jengibre peruano

Un total de 105 empresas exportaron jengibre a 23 mercados en el periodo. Junín concentra más del 90% de esos envíos y reúne a cerca de 620 productores, en un cultivo que ocupa aproximadamente 5,300 hectáreas a nivel nacional.

El 82% de esa superficie es orgánica o está en proceso de transición, una condición que distingue al producto peruano frente a otros orígenes, especialmente los asiáticos, junto con su sabor intenso y picante, valorado por las industrias alimentaria y farmacéutica.

Estados Unidos fue el principal destino, con el 60% de los despachos, seguido por Países Bajos (18%), Canadá (8%) y Chile (5%). Estos cuatro mercados concentraron el 89% del total exportado, una cifra que, según el análisis de Fluctuante, evidencia también la necesidad de diversificar destinos para reducir la dependencia comercial.

Cinco empresas lideran los envíos

La Asociación de Productores Tsinani de la Selva Central encabezó los envíos con 2,719 toneladas.

Le siguió Miski Yaku Agroindustrial, con 1,837 toneladas y un crecimiento del 142%.

We Fruit registró el mayor avance entre las principales exportadoras, con 1,830 toneladas y un alza del 273%.

Completaron el grupo Agronegocios La Grama, con 1,363 toneladas (+14%), y Elisur Organic, con 1,261 toneladas (+7%).

La cúrcuma crece de la mano de Países Bajos

En cúrcuma, 84 empresas exportaron a 20 mercados. El Perú cuenta con alrededor de 1,400 hectáreas del cultivo, de las cuales el 45% es orgánico o está en transición. Junín reúne el 56% de esa superficie y concentra más del 65% de las exportaciones, mientras Lima aporta más del 25% de los envíos.

Países Bajos fue el destino principal, con el 58% de las exportaciones, seguido por Canadá (13%), España (11%) y Chile (6%).

Al igual que con el jengibre, estos cuatro mercados sumaron el 89% del total, lo que deja a la cúrcuma peruana expuesta a la evolución de la demanda holandesa.

Entre los principales exportadores de cúrcuma, la Cooperativa Agraria del Valle del Ene lideró con 359 toneladas, impulsada por el avance de sus productores hacia la certificación orgánica.

Elisur Organic exportó 341 toneladas, con un crecimiento del 601%. Reinatura envió 336 toneladas, la Asociación de Productores Tsinani de la Selva Central (Pichanaki) alcanzó 313 toneladas, y Vancard Perú cerró el grupo con 238 toneladas.

Los retos pendientes para sostener el ritmo

El crecimiento de ambas cadenas dependerá de un mayor acceso de los productores a financiamiento verde, certificaciones orgánicas, asistencia técnica y tecnología para optimizar costos.

En el frente comercial, la prioridad es fortalecer la asociatividad y la presencia de las organizaciones productoras en ferias y misiones internacionales, además de avanzar en la equivalencia de la normativa orgánica peruana con la de otros países.

A ello se suman las medidas fitosanitarias aprobadas en 2026 para los envíos frescos hacia la Unión Europea y el Reino Unido, orientadas a reforzar la trazabilidad y reducir el riesgo de rechazos en destino.