En Piura, 415,000 hectáreas, el 57% de la superficie agrícola regional, presentan riesgo alto o muy alto de inundación por las lluvias asociadas al FEN Costero, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred). El dato forma parte de un análisis del Instituto Peruano de Economía (IPE) sobre la exposición del agro piurano.
El mango sería uno de los cultivos más golpeados. En el valle de San Lorenzo, la principal zona productora de la región, la producción caería hasta 90% en la campaña 2026-2027.
El Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene la alerta ante un posible Niño Costero extraordinario en el verano 2026-2027. En Piura el riesgo para el agro llega por dos vías: el calor y las plagas que ya afectan a los cultivos, y las inundaciones que pueden causar las lluvias extremas.
El arroz ya siente el calor
La región tiene antecedentes. Durante el FEN Costero de 2017, la producción de arroz en Piura se contrajo casi 30% por el exceso de lluvias, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).
El episodio actual empezó por otro lado. Las altas temperaturas perjudican el desarrollo de las plantas y favorecen la aparición de plagas y enfermedades. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el segundo trimestre estas condiciones alteraron la maduración del arroz y obligaron a adelantar la cosecha a mayo.
Eso redujo la producción de los meses siguientes, que siguió afectada por plagas. La producción de arroz cayó 3% en el segundo trimestre frente al mismo periodo de 2025.
¿Qué pasará con las lluvias?
El ENFEN prevé lluvias por encima de lo normal para los últimos meses de 2026 y el verano de 2027. Su impacto se sumaría al del calor.
La falta de riego agrava la exposición. Según la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) 2025, el 27.6% de la superficie agrícola de Piura depende solo de las lluvias.
Defensas ribereñas del río Piura, paralizadas
A setiembre de 2026, 56 de los 81 proyectos de prevención de los gobiernos regionales y locales de Piura (69%) estaban paralizados o abandonados, según cálculos del IPE.
En esa lista figuran las dos principales obras de defensa ribereña del río Piura, que protegen los valles agrícolas del Bajo Piura. Una va del puente Grau a Chato Chico y cuesta S/ 297 millones. La otra cubre los sectores San Vicente-San Rafael y Olivares-Parales, por S/ 109 millones. Ambas están entre los proyectos de prevención paralizados más costosos del país.
Las nuevas autoridades regionales y locales asumirán funciones en plena temporada de lluvias. El IPE planteó que prioricen la reactivación de las defensas ribereñas, la limpieza de cauces y drenes, y el mantenimiento de la infraestructura de prevención. A mediano plazo recomendó ampliar el riego tecnificado y la cobertura de seguros agrarios para pequeños productores.
