Lima Metropolitana y Callao recuperaron el primer lugar del Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), al alcanzar 7.5 puntos y volver al liderazgo tras permanecer tres años en la segunda posición.
El estudio también muestra que Loreto, Ucayali y Huánuco continúan siendo las regiones con menores niveles de competitividad del país.
El INCORE 2026 evalúa a las 25 regiones del Perú mediante 42 indicadores agrupados en seis pilares: Entorno Económico, Laboral, Infraestructura, Salud, Educación e Instituciones.
De acuerdo con el IPE, el índice busca servir como herramienta para orientar decisiones públicas y privadas, especialmente de cara a las Elecciones Regionales y Municipales 2026.
Aunque Lima lidera el ranking nacional y ocupa el primer lugar en nueve de los 42 indicadores, el informe advierte que mantiene desafíos importantes.
Entre ellos, que uno de cada cuatro habitantes de 15 años a más fue víctima de un hecho delictivo y que alrededor del 20% de los jóvenes no estudia ni trabaja.
En el extremo opuesto, Loreto permanece en el último lugar del ranking desde 2016, con 3.6 puntos.
La región registra rezagos en educación, donde solo 6% de los estudiantes de cuarto de primaria alcanza un nivel satisfactorio en matemáticas y apenas 12% de los locales educativos cuenta con acceso a agua. En salud, uno de cada cinco niños presenta desnutrición crónica y más del 45% de menores de entre seis y 35 meses tiene anemia.
Ucayali, con 4.1 puntos, figura en el tercio inferior de cinco de los seis pilares evaluados, mientras que Huánuco, con 4.4 puntos, ocupa el último lugar en el pilar laboral.
Regiones que más avanzaron y las que retrocedieron
El informe destaca que Madre de Dios, Ayacucho y Puno registraron los mayores avances respecto a la edición 2025.
Madre de Dios ascendió del puesto 15 al 13, impulsada por mejoras en infraestructura, entorno económico e instituciones. Además, se convirtió en la segunda región con mayor acceso a agua clorada, con 72% de cobertura.
Ayacucho pasó del puesto 17 al 15, favorecida por un acceso a agua en los hogares de 95%, superior al promedio nacional de 90.7%.
Por su parte, Puno escaló del lugar 23 al 21, tras registrar el tercer mayor incremento de ingresos laborales, con un crecimiento de 14.9%, ajustado por inflación.
En contraste, Tumbes protagonizó el mayor retroceso del ranking al caer del puesto 13 al 16. El descenso respondió, principalmente, a la reducción en la resolución de expedientes judiciales, que pasó de 38.7% a 30.9%, así como al bajo nivel de aprobación de su gobierno regional, que obtuvo apenas 4.8% de opiniones favorables por cuarto año consecutivo.
Competitividad y reducción de la pobreza
El IPE señala que las regiones con mejores resultados en el INCORE también presentan mayores niveles de PBI per cápita y menores índices de pobreza.
Asimismo, aquellas que incrementaron más su puntaje durante el último año registraron reducciones más significativas en los niveles de pobreza.
El análisis también muestra que, durante la última década, regiones históricamente rezagadas como Apurímac y Pasco lograron avances importantes, principalmente en los pilares de Entorno Económico y Salud.
Brechas por macrorregiones
El estudio identifica prioridades diferenciadas para cada zona del país.
En el norte, la principal brecha continúa siendo el acceso al agua potable. En promedio, las regiones registran menos de 14 horas diarias de servicio y menos del 15% de acceso a agua con cloro residual adecuado, frente al promedio nacional de 41.7%.
En el centro, el mayor desafío es la conectividad logística, ya que seis de sus siete regiones se ubican en el tercio inferior en densidad de transporte aéreo.
En el sur, el IPE advierte que cuatro de las seis regiones superan el 40% de anemia infantil, mientras Puno registra la incidencia más alta del país, con 56.1%. Además, uno de cada tres habitantes fue víctima de un hecho delictivo.
En la macrorregión oriente, persisten rezagos en educación y servicios básicos. Según el informe, una de cada cinco adolescentes es madre o está embarazada, menos del 20% de estudiantes de cuarto de primaria alcanza aprendizajes satisfactorios en lectura y matemáticas y menos de un tercio de los locales escolares dispone de internet y agua.
El IPE indicó que el INCORE 2026 busca servir como insumo para orientar políticas públicas que impulsen la inversión privada, el empleo formal, la reducción de la pobreza y el cierre de brechas regionales.