Hernán Pareja, Marcela Silva y la Casa del Alfajor
En 1987, Hernán Pareja administraba una imprenta que atravesaba dificultades financieras debido a la coyuntura del país. Ante la falta de ingresos, Hernán recordó que los alfajores elaborados por su suegra, la abuela Isabel, madre de Marcela Silva Santisteban, para cumpleaños y reuniones familiares tenían tanto éxito que los invitados solían llevárserlos en recipientes.
Con un capital pequeño, Hernán le propuso a Marcela vender los dulces de la abuela a sus familiares y amigos cercanos. Inicialmente, la abuela Isabel los preparaba y los esposos comenzaron a venderlos de puerta en puerta y desde la entrada de su propia vivienda en Santiago de Surco, según la Revista de la Cámara de Comercio de Lima.
Por ello, para atraer clientes, colocaron un cartel afuera de su casa y publicaron un anuncio en la sección de clasificados del diario El Comercio. De esa dinámica directa en la vivienda empezó «La Casa del Alfajor» en 1987, debido a que las personas acudían a su casa a adquirir los alfajores.

Desafíos y crecimiento
Entre 1987 y 1990, Hernán y Marcela enfrentaron desafíos difíciles vinculados a la inestabilidad económica del país y la escasez de insumos básicos.
Para mantener la producción, Hernán acudía al mercado de madrugada con el fin de conseguir harina y manteca, comprando en ocasiones volúmenes adicionales por la incertidumbre sobre la disponibilidad del día siguiente.
La familia superó esta etapa mediante el trabajo constante y manteniendo intacta la receta de la abuela Isabel. Y con el tiempo, el negocio involucró a los hijos de Hernán y Marcela; mientras Hernán realizaba entregas en bicicleta, su hijo Rodrigo Pareja colaboraba repartiendo volantines.
Tiempo después, los hijos asumieron cargos directivos, Rodrigo se encargó de la Gerencia comercial, uno de sus hermanos la Gerencia Administrativa, mientras su hermano mayor brinda apoyo externo.
Por otro lado, el crecimiento de La Casa del Alfajor se dio de forma progresiva. En 1988, debido al incremento de pedidos, los fundadores ampliaron sus instalaciones e implementaron un primer taller de producción en el garaje de su casa.
Hacia 1990, el éxito comercial permitió abrir nuevos puntos de venta en otros distritos e incorporar una variedad más amplia de repostería. Además del alfajor tradicional, la oferta sumó dulces como piononos, budín, brownies, pies, milhojas, encanelados y guargüeros, así como bocaditos salados para eventos.

Consolidación y reconocimientos
En 1995, la demanda de clientes impulsó la inauguración de su primera planta de producción en Chorrillos. Al año siguiente,abrieron más locales en la capital y otorgaron su primera franquicia exclusiva en San Isidro, a la cual le siguieron sucursales en La Molina y Miraflores.
Por este crecimiento, la empresa recibió los reconocimientos de Empresa Peruana del Año en 2004 y Testimonio de Excelencia en 2005.
En 2006, la marca introdujo una innovación importante en su línea de empacados para ingresar a supermercados y mercados internacionales mediante la creación del ALFA-PACK, un paquete que incluye las galletas horneadas, el manjar blanco y el azúcar para que el cliente arme los alfajores en su hogar; innovación que les hizo acreedores de dos premios de Creatividad Empresarial.
En esta misma época lanzaron el DULCE-PACK, que incluía Turrón de Doña Pepa, y comercializaron su manjar blanco embotellado.
Un año después, incrementaron su oferta y continuaron la expansión mediante franquicias en Lima y provincias. En los años posteriores obtuvieron el Certificado Internacional a la Experiencia de Gestión y Dirección de Calidad (2013), el Premio a la Excelencia en el Servicio (2016) y el Premio Líder- Testimonio al Liderazgo Empresarial (2019).
Para 2020, La Casa del Alfajor contaba con 23 locales en Perú, con presencia en regiones como Tacna, Chiclayo y Trujillo, comercializaba el ALFA-PACK en diferentes estados de Estados Unidos.

Planes
Hoy, al cumplir 39 años de trayectoria en el mercado, La Casa del Alfajor registra una red de 21 puntos de venta entre locales propios y franquicias en Lima y provincias, además de presencia comercial en 7 países.
Asimismo, La Casa del Alfajor continúa impulsando la exportación de su productos ALFA-PACK hacia mercados internacionales como Estados Unidos, Suiza y Canadá.
En sus locales comerciales, proyectan implementar una modalidad de atención en la que los clientes podrán personalizar sus alfajores en tienda, seleccionando el tipo de galletas y el relleno de su preferencia.
Contactos
Web: La Casa del Alfajor
Instagram: @lacasadelalfajoroficial
Facebook: La Casa del Alfajor
YouTube: La Casa del Alfajor
TikTok: @la casa del alfajor
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