El Producto Bruto Interno (PBI) del Perú creció 2.6% en el segundo trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025, informó el jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Gaspar Morán Flores. En términos desestacionalizados, la economía avanzó 0.4% frente al trimestre inmediato anterior.
El resultado estuvo explicado por el crecimiento de la demanda interna, que se expandió 7.4%, impulsada por el consumo de los hogares (3.3%), el gasto del gobierno (3.2%) y, sobre todo, por la inversión privada, que subió 20.9%.
Esta dinámica se dio en un contexto de mejores precios internacionales para los principales productos de exportación del país y de expectativas empresariales favorables, según el INEI. La inversión pública, en cambio, se contrajo 2.8%.
Con este resultado, el PBI acumuló un crecimiento de 3.0% durante el primer semestre de 2026 y de 3.3% en los últimos cuatro trimestres.
Inversión bruta fija sube 14.3% de la mano de la minería
La inversión bruta fija creció 14.3% en el trimestre, sostenida por el avance de la construcción (8.9%) y por mayores compras de maquinaria y equipo, tanto nacional como importado (22.7%).
El Ministerio de Energía y Minas reportó que la inversión minera, a valores corrientes, se incrementó 35.0%, con mayor dinamismo en los rubros de desarrollo y preparación, infraestructura y exploración.
Consumo de los hogares representó el 57.5% del PBI
El consumo final privado creció 3.3% respecto al segundo trimestre de 2025, impulsado por el aumento del empleo (1.8%) y de los ingresos del trabajo (11.3%), según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN).
En cifras nominales, este gasto de los hogares representó el 57.5% del PBI, equivalente a 193,574 millones de soles en el trimestre.
El consumo del gobierno, por su parte, aumentó 3.2%, sostenido por el gasto en personal y en bienes y servicios, con avances en administración pública y defensa (4.5%), educación pública (0.7%) y salud pública (0.5%).
El Niño golpea a la pesca y la manufactura
No todos los sectores tuvieron un desempeño positivo. La pesca y acuicultura se desplomó 48.7%, arrastrada por una caída de 50% en la pesca marítima, mientras que la manufactura se contrajo 4.9%, afectada por los efectos del fenómeno El Niño sobre la disponibilidad de materias primas. La agricultura también retrocedió 2.0%, por la contracción del subsector agrícola (-3.6%).
En contraste, la construcción lideró el crecimiento sectorial con 8.9%, seguida por comercio (7.3%) y electricidad, gas y agua (5.6%). Otros servicios avanzó 4.7% y alojamiento y restaurantes, 4.8%.
Comercio exterior con señales mixtas
Las exportaciones de bienes y servicios crecieron 2.7%, impulsadas por las ventas de mineral de plomo (73.1%), cobre refinado (59.5%) y productos de pescado y mariscos refrigerados y congelados (28.0%). En sentido contrario, cayeron las exportaciones de mineral de plata (-34.2%) y de zinc (-27.1%).
Las importaciones, en tanto, se dispararon 18.6%, lideradas por la compra de camiones, ómnibus y camionetas (74.4%) y automóviles (66.9%), un indicio adicional del mayor gasto en bienes de capital e inversión que reportó el INEI para el periodo.
El resultado del segundo trimestre se conoce en medio de un debate sobre las proyecciones para el cierre de 2026: mientras el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha señalado que ve factible alcanzar un crecimiento de 4% este año, otros analistas y el propio Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) manejan estimados más conservadores, entre 3.2% y 3.5%.