El precio del petróleo registró una fuerte corrección esta semana tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permitió la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El crudo WTI, referencia para el mercado estadounidense, cerró en US$ 76.60 por barril, acumulando una caída cercana al 10% en los últimos siete días.
La disminución del precio del crudo ha impulsado a los mercados bursátiles internacionales y contribuido a una reducción en los precios de los combustibles. Sin embargo, especialistas advierten que los inversionistas podrían estar descontando un escenario demasiado optimista respecto a la estabilidad de la región.
Mercado apuesta por la normalización del tránsito marítimo
La reacción de los mercados se produjo luego de que Washington y Teherán alcanzaran un acuerdo que contempla un alto el fuego de 60 días y la reactivación gradual del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Esta vía conecta el Golfo Pérsico con los mercados internacionales y concentra una parte significativa del comercio mundial de petróleo. Su cierre durante el conflicto generó preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético global.
El alivio de esas tensiones llevó a los operadores a reducir sus expectativas sobre una eventual escasez de crudo, presionando los precios a la baja.
Persisten riesgos para el mercado energético
Pese al optimismo inicial, diversos analistas consideran que aún existen factores de riesgo que podrían alterar nuevamente el comportamiento del mercado.
David Oxley, economista jefe de materias primas y clima de Capital Economics, señaló que los inversionistas están asumiendo un escenario ideal, pese a que persisten incertidumbres sobre la seguridad de la navegación y la recuperación de las operaciones petroleras en la región.
Entre los principales riesgos destacan la limitada actividad marítima en comparación con los niveles previos al conflicto, los elevados costos de asegurar embarcaciones y las dudas sobre la posible presencia de minas en algunas zonas estratégicas.
Además, el acuerdo vigente tiene una duración temporal y no garantiza que el estrecho permanezca abierto después de los próximos dos meses.
Wall Street reduce previsiones para el petróleo
La volatilidad reciente también ha llevado a entidades financieras a revisar sus proyecciones para el mercado energético.
Los analistas de Citi redujeron su estimación para el precio del petróleo en el tercer trimestre de este año a US$75 por barril, frente a una previsión previa de US$110.
No obstante, expertos consideran que la evolución de los precios dependerá en gran medida de la capacidad de los productores del Golfo para restablecer completamente su producción y del incremento efectivo del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.
Bolsas cerca de máximos históricos
Mientras el petróleo retrocede, los mercados bursátiles mantienen una tendencia positiva. El índice S&P 500 acumula un avance de aproximadamente 9% desde el inicio del conflicto con Irán, impulsado principalmente por el sector tecnológico y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Sin embargo, especialistas advierten que la estabilidad financiera sigue dependiendo de la evolución del escenario geopolítico en Oriente Medio, una región clave para el abastecimiento energético mundial.