El pollo a la brasa no solo es uno de los platos más consumidos por los peruanos, sino también una actividad con un importante impacto económico. El sector genera un movimiento superior a S/ 12,000 millones al año y sostiene una cadena productiva que involucra a la avicultura, agricultura y servicios, según el Ministerio de la Producción (PRODUCE).
Además, esta actividad representa alrededor del 2% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. De acuerdo con el ministro de PRODUCE, César Quispe Luján, el impacto del plato se extiende a otros sectores por la demanda de insumos como la papa, las hortalizas para ensaladas y el maíz morado utilizado en bebidas tradicionales como la chicha.
Más de 14,000 pollerías operan en el país
El negocio del pollo a la brasa cuenta con una amplia presencia a nivel nacional. Según el Observatorio PRODUCEmpresarial, en Perú existen aproximadamente 14,000 pollerías dedicadas a la venta de este plato, lo que lo posiciona como uno de los principales productos gastronómicos del país.
En términos de consumo, los peruanos comen más de 159 millones de pollos a la brasa al año. Solo los domingos se consumen, en promedio, más de 987,000 unidades, de las cuales más de la mitad corresponden a Lima.
El gasto también refleja el peso económico de esta actividad. Una familia peruana de cuatro integrantes desembolsa alrededor de S/ 80 por visita a una pollería, según cifras del Observatorio PRODUCEmpresarial.
Sector genera más de 540,000 empleos
El impacto del pollo a la brasa también se refleja en el mercado laboral. Las pollerías y actividades vinculadas generan más de 540,000 empleos directos e indirectos en el país.
De este total, alrededor de 135,000 corresponden a empleos directos, mientras que otros 405,000 están relacionados con actividades indirectas que forman parte de la cadena de valor, informó PRODUCE.
Entre los sectores beneficiados se encuentran la producción avícola, el cultivo de insumos agrícolas, la distribución, el comercio y los servicios asociados a la preparación y venta del producto.
El pollo a la brasa cruza fronteras
El crecimiento de este plato también ha impulsado su expansión internacional. PRODUCE señala que el pollo a la brasa peruano funciona como una franquicia gastronómica con presencia en mercados de América, Asia, Europa y Medio Oriente.
Entre los países donde cuenta con presencia se encuentran Argentina, Venezuela, Chile, Bolivia, Brasil, Canadá, Ecuador, España, Japón, China, Emiratos Árabes y Estados Unidos.
Por su nivel de consumo y capacidad para generar actividad económica, el pollo a la brasa se mantiene como uno de los principales símbolos de la gastronomía peruana, junto con otros productos representativos como el ceviche y el chifa.