El consumo en Latinoamérica sigue creciendo, pero los hogares están redefiniendo sus prioridades. Lejos de reducir sus compras de forma generalizada, las familias reorganizan su presupuesto para ahorrar en algunas categorías e invertir más en aquellas que consideran importantes para su calidad de vida, según un estudio de Worldpanel by Numerator.
El informe señala que, pese a que los precios aumentaron alrededor de 30% en los últimos tres años en la región, el consumo continúa creciendo. La canasta de productos de consumo masivo registró un incremento de 6,6% en valor y de 1,4% en volumen, lo que refleja que los hogares siguen comprando, aunque con decisiones más selectivas y planificadas.
Marcas premium y marcas propias lideran el crecimiento
Uno de los principales hallazgos del estudio es la creciente polarización del consumo. Las marcas premium y las marcas propias concentraron cerca del 85% del crecimiento del volumen de ventas en América Latina durante el primer trimestre del año.
El comportamiento responde a una estrategia de equilibrio por parte de los consumidores. En productos esenciales, muchos optan por marcas propias para reducir gastos. En cambio, cuando se trata de categorías relacionadas con salud, cuidado personal o bienestar, están dispuestos a pagar más por productos de mayor valor agregado.
De acuerdo con Worldpanel, el 45% del crecimiento en valor de las marcas propias provino de categorías básicas, mientras que el 39% del crecimiento de las marcas premium estuvo impulsado por productos funcionales y de cuidado personal.
El bienestar gana espacio en el presupuesto familiar
La búsqueda de una mejor calidad de vida se ha convertido en uno de los principales motores del consumo en la región. El estudio identifica un crecimiento sostenido en categorías como medicamentos de venta libre (OTC), bebidas funcionales, alimentos funcionales, belleza, alimentos frescos y productos para mascotas.
Según el informe, las familias ya no toman sus decisiones únicamente en función del precio. Ahora evalúan qué productos aportan beneficios concretos para su salud, bienestar físico y emocional o comodidad diaria, incluso si eso implica destinar una mayor parte de su presupuesto a esas categorías.
En Perú se compra menos veces, pero con mayor planificación
El cambio en los hábitos de consumo también se observa en el mercado peruano. Durante el primer trimestre de 2026, el gasto de los hogares en productos de consumo masivo aumentó 3,7% y las unidades compradas crecieron 2,7%. Sin embargo, las ocasiones de compra disminuyeron 3,3%.
Esta combinación refleja que las familias realizan menos visitas a supermercados, bodegas u otros puntos de venta, pero concentran más productos en cada compra. Para las empresas del sector, esto representa menos oportunidades de contacto con los consumidores y obliga a fortalecer sus estrategias para captar cada decisión de compra.
El estudio también concluye que las categorías vinculadas con nutrición, funcionalidad y bienestar continúan ganando participación dentro del presupuesto familiar, una tendencia que refuerza la transformación del consumo tanto en Perú como en el resto de América Latina.