¿Qué pasará con el comercio exterior durante el periodo de lluvias causado por el Fenómeno de El Niño (FEN)? Esta pregunta canalizó la discusión de expertos y autoridades nacionales, quienes concuerdan que el FEN ha dejado de ser una simple proyección meteorológica para convertirse en un factor crítico de operación diaria en el territorio nacional.
Con una probabilidad superior al 62 % para un Niño Costero de magnitud extraordinaria y un 58 % para un Niño Global de proporciones muy fuertes, según proyecciones del Senamhi, el comercio exterior peruano atraviesa un panorama retador.
Durante la XX Cumbre Internacional de Comercio Exterior, organizada por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), el ministro de Comercio Exterior y Turismo, líderes gremiales y expertos económicos analizaron los mecanismos urgentes para evitar el colapso de las exportaciones y la cadena de suministros.
El impacto inminente en la economía peruana
El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia Espinoza, advirtió durante su exposición inaugural que este evento climático figura entre los más intensos de los últimos años.
Bajo las directrices del Ejecutivo, la prioridad nacional se concentra en salvaguardar la vida de los ciudadanos, proteger las viviendas vulnerables y preservar la infraestructura y los servicios críticos para la economía.
Los estragos del fenómeno golpean con fuerza el núcleo exportador: las altas temperaturas alteran la floración y el desarrollo de los frutos en la agroexportación, el incremento de humedad potencia la proliferación de plagas, y el calentamiento del mar reduce drásticamente la biomasa marina, afectando a la pesca industrial y de consumo humano.

Ante este panorama, el Mincetur articula una red de apoyo multisectorial que opera en tres fases: monitoreo preventivo en 15 regiones, protocolos de emergencia durante el evento y activación de fondos de reactivación post-FEN.
El cabotaje marítimo como salvavidas frente a carreteras bloqueadas
Con vías clave como la Panamericana Norte y la Carretera Central expuestas a huaicos, desbordes e interrupciones, la estrategia de transporte terrestre se verá afectada ante un periodo de lluvias extraordinarias.
Para contrarrestar esto, el Ejecutivo impulsa un plan piloto de cabotaje marítimo en coordinación con la Asociación Marítima del Perú (Asmarpe), conectando de forma directa los puertos de Paita, Callao, Chancay, Pisco y Matarani.
En paralelo, para evitar que la burocracia detenga las operaciones, la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) implementó un plan de contingencia que garantiza el 100 % de trámites y certificaciones de origen en línea.
Esta digitalización se realiza en estrecha colaboración con entidades como Sunat, Senasa y Sanipes, bajo la premisa de que ningún operador logístico o exportador detenga sus envíos por trámites pendientes.
¿Cuánto cuesta no prevenir?
La destrucción de infraestructura es solo la punta del iceberg financiero. Gabriel Daly Turcke, representante de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, recordó que el FEN de 1997-1998 costó al país USD 3,500 millones, mientras que el evento de 2017 dejó pérdidas por más de USD 3,100 millones, donde los costos indirectos superaron el 55 % del total.

Daly enfatizó que los gastos ocultos, como penalidades por contratos incumplidos, desvíos de rutas, pérdida de confianza comercial y destrucción de perecibles, representan un golpe letal para el agroexportador.
«Una obra se puede reconstruir, pero una exportación perdida no se recupera», señaló, destacando que cada dólar invertido en prevención ahorra hasta 15 dólares en la posterior reconstrucción.
Vale indicar que la CAF ha dispuesto una línea de crédito de mil millones de dólares para respaldar a los gobiernos regionales, según anunció el representante durante su exposición.
El sector pesquero y agroindustrial de Paita
En el corazón productivo del norte, el puerto de Paita concentra la mayor actividad de productos congelados y conservas del país. Francisco Vía Díaz, gerente comercial de Seafrost SAC, explicó que, ante la escasez temporal de especies tradicionales como la anchoveta y la merluza, la industria se ve obligada a adaptar sus líneas hacia especies de aguas cálidas como el perico, el pulpo o el langostino de mar.
Sin embargo, esta transición exige desafíos complejos como recalibrar los sistemas de refrigeración ante la mayor carga térmica ambiental, capacitar al personal y sostener rigurosas certificaciones internacionales de calidad (MSC, BRC, IFS).
Además, Vía subrayó que, ante los efectos del FEN, el factor humano es el eslabón más vulnerable de la cadena, advirtiendo sobre el impacto de emergencias sanitarias como el dengue y las inundaciones en las viviendas.
Gestión de riesgos financieros y seguros
Frente a la inestabilidad climática, las empresas deben dejar de ver a El Niño únicamente como un factor meteorológico y pasar a gestionarlo como un riesgo operativo y financiero.
Estela Pujaico Soto, gerente de Specialties de Howden Perú, alertó sobre los peligros de una interrupción prolongada del negocio y la importancia de auditar las pólizas vigentes.
Entre las recomendaciones del sector asegurador destacan la contratación de pólizas de transporte a todo riesgo con coberturas de permanencia prolongada, y la incorporación de coberturas de lucro cesante y lucro cesante contingente, que protegen a la empresa ante el colapso de un proveedor o cliente clave.

Al finalizar, Pujaico resaltó la utilidad de los seguros paramétricos, los cuales indemnizan de forma automática al cumplirse parámetros climáticos específicos que deben ser considerados por las aseguradoras a solicitud del usuario.
El rol de PromPerú para retener mercados internacionales
El Fenómeno El Niño también trae consigo la pérdida de confianza y el temor de los compradores extranjeros ante noticias alarmistas sobre la situación del país, convirtiéndose en una amenaza para la continuidad de las exportaciones, especialmente en las pymes.
Teresa Mera, presidenta del directorio de PromPerú, indicó que la institución coordina estrechamente con la red de oficinas comerciales en el exterior para reportar con transparencia la situación de los valles productivos y abrir nuevos mercados en regiones vecinas.
«Comunicar de manera pronta, clara y objetiva va a ser muy importante. Si se desbordó un río en una zona, hay que informar que 50 kilómetros más abajo la producción opera sin problemas», puntualizó Mera.
Como medida de alivio directo para el sector exportador afectado por la crisis, PromPerú confirmó la exoneración de tasas en ferias para las empresas expositoras.