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Perú necesita más de US$2,000 millones para evitar que sus aeropuertos queden saturados

El aumento de pasajeros ya presiona a varios terminales del país, mientras inversiones clave para ampliar la infraestructura avanzan con retrasos.

Por Ricardo Lopez Alvarez
4 minutos
Aeropuertos en Perú movilizaron a más de 11 millones de pasajeros
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Los aeropuertos regionales del Perú necesitan nuevas inversiones para responder al crecimiento de la demanda. Durante casi la mitad de los meses de 2025, los terminales fuera del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez operaron por encima de su capacidad máxima de atención de pasajeros, según un informe del Instituto Peruano de Economía (IPE).

El caso más crítico es Cusco. El aeropuerto de la región opera por encima de su capacidad incluso en el mes con menor flujo de pasajeros del año. Esta situación amenaza la expansión del turismo y evidencia la necesidad de acelerar inversiones en infraestructura aeroportuaria.

El problema ocurre mientras el tráfico aéreo nacional ya supera los niveles previos a la pandemia. Entre mayo de 2025 y abril de 2026, los pasajeros nacionales registraron un crecimiento de 15% frente a 2019. Sin embargo, la infraestructura regional todavía enfrenta limitaciones para atender una mayor demanda.

Cusco concentra la mayor presión aeroportuaria

El crecimiento del turismo interno ha impulsado el uso de los aeropuertos regionales, pero varios terminales no cuentan con suficiente capacidad para responder a este aumento.

Cusco es el principal punto de preocupación debido a su importancia turística. La región concentra uno de los principales atractivos del país, Machu Picchu, pero su conectividad aérea depende de una infraestructura que ya opera al límite.

El retraso del Aeropuerto Internacional de Chinchero mantiene esta presión. El proyecto acumula una inversión ejecutada de US$559 millones, menos de la mitad de su compromiso total de US$1,425 millones. Además, su presupuesto actual duplica el monto inicial previsto de US$720 millones.

Para el sector turismo, la demora implica postergar una infraestructura que permitiría ampliar la llegada de visitantes y mejorar la conexión aérea de Cusco con otros destinos.

Más capacidad no siempre significa mejor servicio

El nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez comenzó operaciones en junio de 2025 con el objetivo de duplicar la capacidad de atención. Sin embargo, durante sus primeros meses todavía enfrentó problemas operativos.

Según datos de Ositrán citados por el IPE, los tiempos de espera en los counters de check-in superaron hasta en 45 minutos los estándares establecidos. En el caso del control migratorio de llegadas, el exceso promedio alcanzó los 42 minutos.

La situación muestra que ampliar infraestructura requiere también mejorar procesos operativos y gestión. Un aeropuerto con mayor capacidad necesita sistemas eficientes para evitar que los pasajeros enfrenten demoras pese a la ampliación física del terminal.

Perú busca recuperar competitividad frente a otros aeropuertos regionales

La recuperación aérea del país ha sido más lenta frente a otros mercados de la región.

Al cierre de 2025, los aeropuertos de Bogotá y Cancún superaban sus niveles de pasajeros prepandemia en 30% y 15%, respectivamente. En cambio, el Aeropuerto Jorge Chávez registró un incremento de solo 8% frente a 2019.

El tráfico internacional peruano tardó seis años en recuperar los niveles previos a la pandemia. Además, los pasajeros de conexión todavía se encuentran 7% por debajo de los registros de 2019.

El IPE señala que esta recuperación más lenta responde a factores como una menor promoción del turismo receptivo, problemas de acceso y gestión en destinos turísticos, inseguridad y conflictos sociales registrados en los últimos años.

Más de US$2,000 millones pendientes para cerrar brechas

La modernización aeroportuaria requiere acelerar proyectos de inversión. Actualmente, los dos primeros grupos de aeropuertos regionales cuentan con inversiones comprometidas por US$381 millones y US$411 millones.

A ello se suman inversiones proyectadas por los concesionarios hasta 2030 por alrededor de US$1,300 millones.

Otro proyecto pendiente es el tercer grupo de aeropuertos regionales, administrado actualmente por Corpac. Esta iniciativa contempla una inversión estimada de al menos US$330 millones para modernizar siete terminales y asumir la operación y mantenimiento de Chinchero.

Su adjudicación está prevista para inicios de 2027 a través de ProInversión, aunque podría retrasarse por decisiones pendientes relacionadas con el aeropuerto de Chachapoyas y el saldo de obra de Chinchero.

Infraestructura será clave para el crecimiento regional

El déficit aeroportuario no solo representa un problema de transporte. También puede limitar la llegada de turistas, reducir oportunidades para negocios regionales y afectar la competitividad de las regiones.

Para cerrar esta brecha, el país necesita acelerar la ejecución de proyectos, mejorar la gestión pública y fortalecer la conexión entre regiones y destinos internacionales.

La recuperación del turismo dependerá no solo de atraer más visitantes, sino también de contar con la infraestructura necesaria para movilizarlos de manera eficiente.