Visa acordó adquirir BioCatch, empresa especializada en ciberseguridad y detección de fraude mediante inteligencia artificial (IA), por US$2,400 millones.
La operación busca reforzar las capacidades de Visa en materia de fraude, riesgo y seguridad.
La compañía espera que la tecnología de BioCatch permita a sus clientes identificar actividades sospechosas con mayor anticipación y proteger tanto sus operaciones como a sus usuarios.
El acuerdo todavía debe recibir las aprobaciones regulatorias correspondientes y cumplir otras condiciones habituales para su cierre. Visa prevé completar la adquisición hacia el final de su segundo trimestre fiscal de 2027.
Tecnología para detectar el fraude antes del pago
BioCatch utiliza inteligencia artificial para analizar patrones de comportamiento y detectar señales que pueden estar relacionadas con actividades fraudulentas. Su tecnología busca identificar anomalías durante la interacción de los usuarios con los servicios digitales, antes de que una operación llegue a concretarse.
Actualmente, la compañía protege unos 1,800 millones de dispositivos y 760 millones de usuarios en todo el mundo. También trabaja con más de 350 bancos en 21 países, entre ellos más de 100 de las principales entidades bancarias globales.
Para Visa, la adquisición permitirá complementar sus actuales herramientas de ciberseguridad y prevención del fraude con una tecnología enfocada en el comportamiento de los usuarios.
La compañía considera especialmente relevante esta capacidad ante el crecimiento de las estafas digitales y el uso de IA por parte de los ciberdelincuentes.
«El robo de cuentas y las estafas cuestan a la economía global más de un billón de dólares anuales, y la IA está facilitando estos ataques a una escala sin precedentes», afirmó Andrew Torre, presidente de Servicios de Valor Añadido de Visa.
Según el ejecutivo, BioCatch permitirá a los clientes de Visa detectar y detener operaciones fraudulentas antes de que lleguen al punto de pago.
Visa acelera su inversión en seguridad
La compra se enmarca en una estrategia de inversión tecnológica que Visa viene desarrollando para reducir el fraude dentro del ecosistema de pagos.
En los últimos cinco años, la compañía ha destinado más de US$13,000 millones a tecnología e infraestructura vinculada con la seguridad de sus operaciones. El objetivo es proteger las transacciones y reducir las tasas de fraude a medida que aumentan los pagos digitales.
Con la adquisición de BioCatch, Visa suma una nueva herramienta para enfrentar un escenario en el que los delincuentes también utilizan tecnologías de inteligencia artificial para ampliar y sofisticar sus ataques.
La operación, por tanto, no solo amplía el negocio tecnológico de Visa. También refuerza su apuesta por trasladar la prevención del fraude hacia etapas anteriores de una transacción, mediante el análisis del comportamiento y la identificación temprana de riesgos.