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Petroperú cambia de directorio y Oliver Stark vuelve a la presidencia: los retos que enfrenta la estatal

El ejecutivo retorna al cargo que dejó en 2024, cuando advirtió sobre las pérdidas, el endeudamiento y los problemas de liquidez de la petrolera estatal.

Por Ricardo Lopez Alvarez
3 minutos
Oliver Stark Petroperú
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Petroperú renovó parte de su directorio y volvió a colocar a Oliver Stark al frente de la empresa estatal. La Junta General de Accionistas removió a cuatro directores y designó a otros cuatro, cuyos cargos entrarán en vigencia desde este viernes 7 de agosto.

El retorno de Stark tiene un antecedente relevante. En mayo de 2024, cuando también presidía el directorio de Petroperú, advirtió que la situación financiera de la compañía era “extremadamente grave”.

Poco después, renunció junto con los demás integrantes del directorio ante la falta de condiciones para ejecutar el proceso de reestructuración que habían planteado.

La nueva conformación fue comunicada mediante un hecho de importancia a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV).

La Junta General de Accionistas acordó retirar a Edmundo Lizarzaburu, Richard Almerco, Julio de la Rocha y Carlos Lezameta. Los cuatro dejaron sus funciones el 6 de agosto.

¿Quiénes integrarán el nuevo directorio?

La Junta designó como nuevos directores a Oliver Thomas Alexander Stark Preuss, César Augusto Burga Rivera, Daniel Enrique Cabrera Ortega y Víctor Andrés Belaunde Gutiérrez.

Stark asumirá la presidencia desde el 7 de agosto. A su vez, Carlos Adrián Linares Peñaloza continuará como integrante del directorio.

La Junta todavía deberá determinar si los nuevos miembros tendrán la condición de directores independientes o no independientes. Esa definición se realizará en una próxima sesión.

La recomposición se sustenta en la Sexta Disposición Complementaria Final de la Ley N.° 32103 y el Decreto de Urgencia N.° 004-2024.

Estas disposiciones permiten una reorganización transitoria e inmediata del directorio y dejan sin efecto, para este proceso, las reglas ordinarias de selección establecidas en el estatuto de Petroperú.

Stark vuelve con una advertencia previa sobre las finanzas

El regreso del ejecutivo ocurre poco más de dos años después de su salida. En 2024, Stark y los demás integrantes del directorio cuestionaron la situación financiera de Petroperú y la estrategia con la que el Estado buscaba sostener a la empresa.

El directorio proyectaba entonces pérdidas de US$716 millones para 2024. También advertía que la participación de mercado de Petroperú podía caer del 51% al 25%, además de señalar problemas de liquidez, un elevado endeudamiento asociado a la Nueva Refinería Talara y deficiencias en la gobernanza corporativa.

El directorio también calculaba que la empresa necesitaría alrededor de US$2,200 millones adicionales de respaldo estatal.

Sin embargo, consideraba que seguir inyectando recursos públicos sin cambios profundos en la gestión no permitiría recuperar la sostenibilidad financiera.

Como alternativa, Stark y los demás directores plantearon que una administración privada podía ser la mejor opción para recuperar la empresa.

¿Por qué renunció Stark en 2024?

Las advertencias llegaron al MEF, al Ministerio de Energía y Minas, a los accionistas de Petroperú y a la entonces presidenta Dina Boluarte.

El directorio también reclamó autonomía para ejecutar el proceso de reestructuración. Ante la falta de una definición del Gobierno sobre esas condiciones, Stark y los demás directores presentaron su renuncia en bloque.

Ahora, el ejecutivo regresa a la presidencia de Petroperú mientras la empresa estatal mantiene desafíos financieros y de gobernanza.

La nueva etapa del directorio tendrá, por tanto, un antecedente directo: quien vuelve a conducir la compañía ya había advertido hace dos años sobre los riesgos de sostenerla sin una reforma profunda de su gestión.