Mientras los precios de los metales marcan récords históricos, las grandes mineras peruanas están renovando su flota con maquinaria autónoma, eléctrica y conectada.
El último informe técnico del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) correspondiente a febrero de 2026 confirma el pulso de ese «rearme»: el volumen importado de Bienes de Capital para la Industria creció 21.1% interanual, con un empujón particular de las partes para máquinas de clasificación, trituración y tratamiento de minerales (+63.2%).
Si se amplía la mirada al rubro agregado de Bienes de Capital + Materiales de Construcción, el crecimiento fue de 24.6%, y el equipo de transporte se expandió 26.4%, con camiones de carga pesada liderando (+68.1%).
La foto completa muestra un sector minero que ya no solo extrae más: lo está haciendo con máquinas más grandes, más limpias y más inteligentes.
Antamina y la pala eléctrica más grande del mundo
En el tajo de Antamina, en Áncash, ya opera la Komatsu P&H 4800XPC, la pala eléctrica más grande del mundo. La máquina pesa 1,800 toneladas, mide 23 metros de altura y carga hasta 135 toneladas por pase, lo que permite completar un camión ultra class en tres pases en lugar de cuatro.
Solo hay ocho unidades de este modelo operando en todo el planeta. La de Antamina fue ensamblada en el país por Komatsu-Mitsui en 88 días y será seguida por una segunda pala, prevista para octubre de 2026, y una tercera en 2027.
La primera del modelo en Latinoamérica fue recibida por Escondida (BHP) en Chile en junio de 2024; la de Antamina es la primera en Perú.
La Arena: los primeros camiones mineros 100% eléctricos del país
A cientos de kilómetros, en la sierra liberteña de Huamachuco, Zijin Mining estrenó en 2025 —con despliegue en curso— la primera flota de camiones mineros 100% eléctricos del Perú: 50 unidades del modelo TONLY DTE145, de clase 91 toneladas, con baterías de 800 kWh y sistema de intercambio rápido de batería.
A diferencia de las unidades híbridas, estos vehículos operan con cero emisiones directas y ruido significativamente menor. Cada camión evita más de 100 toneladas de CO₂ al año frente a un diésel equivalente.
El despliegue de La Arena es, además, la primera aplicación global de camiones eléctricos a batería de Zijin Mining en todas sus operaciones internacionales. Dos operadoras de Huamachuco se convirtieron en las primeras mujeres del país al mando de este tipo de flota.
Quellaveco, Las Bambas y Constancia: la mina digital ya es peruana
La transformación no se limita al hardware. En paralelo avanzan varios programas de digitalización con nombre propio.
Quellaveco (Anglo American – Mitsubishi Corporation, Moquegua) es la primera mina 100% digital del Perú.
Opera 32 camiones CAT 794 AC autónomos sobre la plataforma Caterpillar MineStar y cuenta con un Centro Integrado de Operaciones que procesa datos en tiempo real. Todo ello es resultado de una inversión de US$ 5,500 millones.
Las Bambas (MMG, Apurímac) apunta a convertirse en una “Mina Inteligente” al 2030 con su programa de Transformación Digital en Minería (DMX).
Desde 2023 ha automatizado el 30% de su flota de perforación y opera un Digital Operations Center en Lima con 16 estaciones activas las 24 horas.
Sus seis pilares incluyen ciberseguridad, analítica avanzada y gestión del cambio cultural.
Constancia (Hudbay Minerals, Cusco) integra su flota pesada con tecnología de alta precisión, redes wave y fibra óptica.
Además, opera un sistema de despacho remoto desde el cual monitorea toda la operación. Un sistema experto decide en tiempo real las acciones de control en la molienda y la flotación, optimizando así el tratamiento del mineral.
Más que máquinas: nuevos empleos y nuevas habilidades
La digitalización también está cambiando el perfil del trabajador minero. Quellaveco, por ejemplo, creó nuevas figuras operativas: «builders» que diseñan virtualmente las rutas de los camiones, «controllers» que monitorean equipos y producción, y técnicos de campo que sirven como enlace entre el centro de control y el tajo. Son los cargos que define la primera generación de «mineros digitales» del Perú.
Este cambio abre preguntas sobre la cantidad de empleos que puede generar la Minería 4.0, sobre la participación de las universidades peruanas en formar esos perfiles y la adaptación de las mypes proveedoras para la oferta de servicios de mantenimiento y logística.
Un futuro que entra por el puerto del Callao
La llegada de marcas especializadas como TONLY y la puesta en marcha de equipos récord como la pala de Komatsu confirman que Perú es un destino prioritario para la tecnología minera de punta.
Los datos del INEI demuestran que el país no solo exporta minerales: también está importando el hardware y el software que le permitirán mantener su competitividad en un mercado global que ya se mueve hacia la autonomía, la electrificación y la gestión por datos.
La próxima pregunta es si esa modernización se quedará concentrada en cinco o seis grandes faenas, o si logrará irradiar a la mediana minería, al sector de servicios y a la formación de talento local.