Las exportaciones peruanas de café en grano sumaron US$149 millones entre enero y marzo de 2026, lo que representó un crecimiento de 50% en valor frente al mismo periodo del año anterior, según Fluctuante.
En volumen, los envíos llegaron a 20,391 toneladas, un avance de 20% interanual. El precio promedio también mejoró y alcanzó los US$7.29 por kilogramo, reflejando una mayor valorización del producto peruano en los mercados internacionales.
El desempeño se explicó por la participación de más de 150 agroexportadoras y la presencia del café peruano en 38 mercados. Para el sector, el resultado confirma una mejora comercial, aunque el desafío de fondo sigue siendo elevar la productividad desde el origen.
Las empresas que lideraron los envíos
Olam Agro Perú encabezó el ranking del primer trimestre con 1,724 toneladas, aunque registró una caída de 32% frente al mismo periodo del año anterior.
En segundo lugar quedó Exportadora Romex, con 1,627 toneladas y un salto de 1,133%, seguido por Compañía Internacional del Café, que exportó 1,379 toneladas y creció 650%.
El cuarto puesto fue para Café Medellín, con 801 toneladas y un avance de 1,114%. Luego aparecieron Valley Coffee Trading, con 791 toneladas y un crecimiento de 205%; y Amaz Coffee Trading, con 693 toneladas y una expansión de 306%.
También figuraron Ed&F Man Volcafe Perú, con 615 toneladas y un alza de 59%; H.V.C. Exportaciones, con 609 toneladas y una mejora de 6%; Export Import Mayo, con 598 toneladas; y Cooperativa Norandino, con 594 toneladas y un crecimiento de 220%.
En conjunto, las diez principales empresas exportadoras acumularon 9,431 toneladas, cerca del 46% del total nacional despachado en el trimestre.
El reto pendiente para la caficultura peruana
Pese al avance comercial, el análisis advierte que uno de los principales desafíos del café peruano sigue siendo la baja productividad en campo. El sector todavía opera por debajo del potencial del cultivo y de los niveles alcanzados por otros países productores de arábica.
Fluctuante señala que el crecimiento de la caficultura dependerá de una mayor inversión en tecnología, renovación de plantaciones, asistencia técnica y mejores prácticas de manejo agronómico.
En ese escenario, el buen arranque del 2026 confirma el posicionamiento del café peruano en el exterior, pero también deja claro que la sostenibilidad del negocio exigirá más eficiencia en la producción primaria.