Las exportaciones peruanas de pitahaya fresca mantuvieron un ritmo positivo entre enero y abril de 2026. En ese periodo, los envíos alcanzaron US$1.2 millones y 620 toneladas, lo que representó un crecimiento de 4% en valor FOB y 10% en volumen frente al mismo tramo de 2025.
El avance confirma que la fruta sigue ganando espacio dentro de la canasta agroexportadora peruana. Según Fluctuante, el impulso responde al mayor interés internacional por alimentos naturales, nutritivos y diferenciados, una tendencia que favorece a productos con atributos exóticos y alto valor percibido.
Europa concentra la demanda
Más del 90% de la pitahaya peruana tuvo como destino Europa, región que se consolidó como el principal mercado para esta fruta. El desempeño también se apoya en condiciones productivas favorables en regiones como Piura, Lambayeque, Lima, Ica y Amazonas.
Durante el primer cuatrimestre, la pitahaya peruana llegó a 11 mercados internacionales. España lideró los pedidos con 362 toneladas, equivalente a más del 55% del volumen total exportado, y registró además un incremento de 40% en sus compras.
Países Bajos y Reino Unido completan el podio
Países Bajos ocupó el segundo lugar como destino de la fruta peruana. A ese mercado se enviaron 190 toneladas por US$393,000. En tercer puesto quedó el Reino Unido, con 38 toneladas valorizadas en US$68,000. Canadá cerró el grupo principal con 12 toneladas por US$21,000.
Camposol lidera entre las exportadoras
En el plano empresarial, Camposol encabezó los despachos de pitahaya fresca con envíos por US$350,000 y 233 toneladas. Sin embargo, sus exportaciones cayeron 25% frente al mismo periodo del año anterior.
Export Baleno quedó en segundo lugar con US$314,000 y 204 toneladas, mientras que Fruitxchange ocupó la tercera posición con US$391,000 y 134 toneladas. Esta última registró el mayor dinamismo entre las principales exportadoras, con un crecimiento de 141%.
¿Qué necesita el sector para crecer?
Pese al avance, Fluctuante advierte que la pitahaya todavía es un segmento emergente dentro de la agroexportación nacional.
Para sostener su expansión, el sector deberá reforzar la estandarización de calidad, elevar la productividad, tecnificar los cultivos y mejorar la investigación agronómica y el manejo poscosecha.
El reporte concluye que la articulación entre productores, empresas y entidades del sector será clave para consolidar la presencia de esta fruta peruana en el comercio internacional, en un mercado cada vez más orientado a productos exóticos y de mayor valor agregado.