Negocios

El 80% de jóvenes peruanos tiene potencial innovador, pero solo la mitad lleva sus ideas a la práctica

Un estudio de la UPC e Ipsos Perú identifica dificultades para transformar el aprendizaje y las propuestas de mejora en acciones concretas.

Por Ricardo Lopez Alvarez
4 minutos
jóvenes peruanos innovadores
Publicidad

Ocho de cada 10 jóvenes peruanos de la población urbana conectada muestran potencial para innovar, pero solo el 49% implementa con frecuencia sus ideas de mejora. Así lo revela el Índice de Innovación Ciudadana (IIC), elaborado por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) junto con Ipsos Perú.

El estudio, presentado en el marco de los 30 años de Creatividad Empresarial, analizó a 1,000 personas de entre 18 y 45 años a nivel nacional.

Su principal conclusión es que el reto del país no está tanto en generar ideas como en convertirlas en soluciones concretas.

La investigación muestra una alta disposición hacia el aprendizaje y el cambio.

El 88% considera importante aprender cosas nuevas para su desarrollo personal y el 80% señala que aprendió algo por iniciativa propia durante el último año.

Además, el 79% cree que puede mejorar las cosas en su trabajo o comunidad.

Sin embargo, esta disposición pierde fuerza al momento de ejecutar. Solo el 49% afirma que actúa frecuentemente para implementar una idea de mejora.

En tanto, el 34% lo hace ocasionalmente y el 14% casi nunca lleva sus ideas a la práctica.

Para Jorge Bossio, director de Innovación Educativa e Internacionalidad de la UPC – Laureate Perú, estos resultados muestran que el país no enfrenta una falta de creatividad, sino una brecha entre la capacidad de innovar y las posibilidades de convertirla en acciones.

En ese sentido, plantea reforzar una educación basada en problemas reales, proyectos aplicados y experiencias que permitan desarrollar soluciones. La innovación, sostiene, también requiere aprendizaje práctico.

La innovación todavía es principalmente individual

El IIC también identifica una segunda brecha: la colaboración. Aunque el 76% comparte con otras personas lo que aprende y el 70% propone mejoras en su trabajo o comunidad, solo el 56% participa en proyectos colaborativos.

La diferencia es relevante porque una parte importante del potencial innovador todavía no encuentra espacios para desarrollarse junto con otras personas. De hecho, el 33% de los encuestados afirma tener ideas para su comunidad que aún no ha logrado implementar.

Para la UPC, esto evidencia la necesidad de fortalecer redes que conecten a ciudadanos, empresas, universidades, Estado y organizaciones. El objetivo es que las iniciativas individuales puedan convertirse en proyectos con mayor alcance.

El estudio plantea, además, que la innovación no constituye una característica fija de las personas.

La investigación identifica tres niveles de madurez: innovadores emergentes, en desarrollo y consolidados.

Los ciudadanos ubicados en el nivel consolidado combinan con mayor frecuencia tres capacidades: aprendizaje, colaboración y aplicación de ideas. También registran una mayor presencia de educación superior, empleo formal y emprendimiento.

Entre los innovadores consolidados, el 84% tiene entre 26 y 45 años, el 78% pertenece a los niveles socioeconómicos A/B o C, el 60% cuenta con un emprendimiento o negocio propio, el 59% tiene trabajo formal y el 40% educación superior universitaria.

El resultado apunta a que las condiciones del entorno pueden influir en la capacidad de innovar.

Por ello, la UPC propone tres líneas de acción: impulsar una educación basada en experiencias y desafíos reales, fortalecer comunidades de innovación y crear ecosistemas que faciliten la colaboración entre personas e instituciones.

La primera medición del IIC deja así una conclusión central: el Perú cuenta con una base amplia de ciudadanos dispuestos a aprender, cambiar y proponer mejoras.

El problema está en el siguiente paso. Sin espacios de experimentación, colaboración y ejecución, una buena parte de ese potencial permanece como una idea sin implementar.