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INEI revela que 1.16 millones de peruanos sufrieron hambre severa en 2025

El reporte oficial del INEI sobre inseguridad alimentaria mostró que 30.5% de la población tuvo dificultades para acceder a alimentos suficientes o de calidad. El estudio se elaboró con apoyo técnico de la FAO.

Por Renzo Reusche
3 minutos
INEI revela que 1.16 millones de peruanos sufrieron hambre severa en 2025
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El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó en un nota de prensa, que en 2025 la inseguridad alimentaria en severa afectó al 3.4% de la población peruana, equivalente a alrededor de 1.16 millones de personas.

Se trata de la primera medición oficial de este indicador en el país, presentada el 11 de junio de 2026 y elaborada con asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Además de ese grupo, el INEI reportó que la inseguridad alimentaria moderada o severa alcanzó al 30.5% de la población, es decir, cerca de tres de cada diez peruanos.

El organismo explicó que el nuevo módulo de medición se incorporó de manera permanente a la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) desde enero de 2025, lo que permitirá seguimiento periódico al acceso de alimentos en el país.

Lima y Callao por encima del promedio nacional

En Lima Metropolitana y Callao, la inseguridad alimentaria severa llegó al 4.2%, por encima del promedio nacional de 3.4%. A nivel de inseguridad alimentaria moderada o severa, la incidencia fue de 28.6% en esta zona, de acuerdo con el reporte oficial del INEI.

El estudio también mostró que las tasas más altas de inseguridad alimentaria severa se registraron en Loreto y Madre de Dios, con niveles que oscilaron entre 7.4% y 10.0%. En contraste, las prevalencias más bajas se observaron en Áncash, Amazonas, Apurímac, Cusco, Ica y Moquegua, con rangos entre 0.9% y 1.4%.

La pobreza y el empleo marcan la diferencia

El INEI encontró una relación directa entre pobreza e inseguridad alimentaria. Entre la población en pobreza extrema, el indicador llegó al 49.7%; entre los pobres no extremos, al 40.3%; y entre los no pobres, al 26.5%.

En el quintil de menores ingresos, la inseguridad alimentaria afectó al 44.7% de la población, frente al 13.4% del quintil con mayores ingresos.

La situación también fue más grave en hogares con jefatura desempleada, donde la prevalencia alcanzó el 40.4%, y en hogares con empleo informal, donde llegó al 33.7%. En los hogares con jefe de hogar ocupado, el indicador fue de 29.6%, mientras que en los de empleo formal bajó a 17.9%.

Inseguridad alimentaria

La medición se realizó con la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES), una metodología internacional de la FAO basada en ocho preguntas sobre ansiedad por quedarse sin comida, reducción de la calidad de la dieta, salto de comidas, sensación de hambre o días enteros sin comer por falta de recursos. El INEI precisó que la información recoge experiencias ocurridas durante el mes previo a la entrevista.

El organismo agregó que la inseguridad alimentaria también se concentró con mayor intensidad en hogares con menores de 5 años, personas con discapacidad, hacinamiento y falta de servicios básicos. En esa línea, el reporte busca servir como base para el diseño de políticas públicas con seguimiento estadístico continuo.