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Estudio revela que trabajadores informales no piden bonos, sino trabajar

El estudio de Wiego encontró que los trabajadores informales no piden bonos, sino trabajar. De los 216 encuestados, solo el 50% recibió alguno de los bonos del gobierno y el 21% recibió apoyo en alimentos de sus municipios.
Por Infomercado
5 minutos
Trabajadores informales no piden bonos, sino seguir laborando

La estricta cuarentena por el Covid-19 dejó sin ingresos al sector más grande del empleo en Lima: el empleo informal. La mayoría de personas que se sustentan con el trabajo diario no obtuvieron ingresos por 4 meses.

El estudio “La crisis de la COVID-19 y la economía informal. Trabajadoras y trabajadores en empleo informal en Lima, Perú” encontró que los trabajadores no piden bonos, sino trabajar. Esta investigación es liderada por la Organización Internacional WIEGO.

Carmen Roca, coordinadora del trabajo de WIEGO en Lima, precisó que el estudio evaluó los periodos de abril 2020 (el pico de la cuarentena en la mayoría de las ciudades) y junio/julio 2020 (cuando se levantaron las restricciones en la mayoría de metrópolis), comparándolos con febrero 2020 (antes del Covid-19).

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Principales hallazgos

De los 216 encuestados por el estudio en 2020:

  • Solo el 50% recibió alguno de los bonos del gobierno
  • Solo 21% recibió apoyo en alimentos de sus municipios
  • El hambre afectó a 63% de los hogares

La investigación revela que para hacer frente al impacto de la cuarentena del año pasado, el 94% de las/los trabajadores tomaron una o más de estas medidas:

  • 73% agotó sus ahorros
  • 56% pidió apoyo financiero a familiares/ amigos/ vecinos
  • 38% tomó préstamos

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El empleo informal en Lima bordea el 60% y está compuesto en su mayoría por trabajadoras/es independientes llamados auto-empleados. El 24% del empleo informal está en el sector comercio, el de mayor empleo luego del sector servicios.

Rogger Canales, reciclador de la Federación Nacional de Recicladores del Perú (FENAREP), y dirigente de la Asociación Vida Verde, de Los Olivos, hace un llamado al Gobierno para que los tome en cuenta.

“Como recicladores formales, tenemos que pagar impuestos sobre productos que ya pagaron impuestos pero si nos enfermamos un día, no podemos trabajar, no habrá comida en casa. Pedimos acceso a seguro social, atención de salud, horarios establecidos y acceso a una pensión», comentó.

La Directora General de Promoción del Empleo y Autoempleo del Ministerio de Trabajo, Katia Samanamud, aseguró que el estudio “es un insumo importante para el diseño de las políticas, da contexto de lo que ha ocurrido”. 

Además, mencionó que se están analizando nuevos mecanismos para que estos sectores puedan acceder al crédito.

Necesidades urgentes por sector

Los resultados de la investigación de WIEGO indican claramente estas necesidades urgentes por sector:

Permitir el trabajo de comerciantes de vía pública de “paraditas”

En la cadena de distribución de alimentos, las “paraditas” representan el eslabón que atiende a los más vulnerables de Lima, al pie de los cerros en muchos casos.

Trabajan al aire libre y cerca a su clientela, por lo que evitan la aglomeración en mercados y el transporte para ir a comprar, además de ya haber implementado protocolos.

Préstamos accesibles de montos pequeños

Los comerciantes de vía pública no solo están endeudados y con poco capital de trabajo, sino que fueron afectados por la confiscación injustificada de mercadería, la destrucción de su lugar de trabajo, y la pérdida en productos perecibles. Requieren urgentemente préstamos accesibles y de montos pequeños para recuperarse.

Continuidad en la labor de trabajadoras del hogar

Con la cuarentena del 2020, el 70% de las trabajadoras declaró “mi empleador me despidió / me dijo que no fuera a trabajar”. Los despidos no fueron acompañados de las liquidaciones de ley.

Con los protocolos aprobados para trabajadoras del hogar se puede permitir su labor “cama afuera”. Se evitarían así las estadías prolongadas sin ver a sus familias, que tuvieron lugar con el servicio cama-adentro en 2020, bajo amenaza de perder su empleo si salían.

No obstaculizar el trabajo de los recicladores

Casi la totalidad de las y los recicladores encuestados no tuvo ingreso alguno durante la cuarentena 2020. Sin embargo, son quienes tuvieron que asumir los protocolos de mayor costo para volver a trabajar.

De los 4 sectores del estudio, fue el que recibió más apoyo en bonos y alimentos, reflejando su vulnerabilidad, y fue el sector que más venta de activos realizó para poder sobrevivir.

Se trata de activos que tomará mucho tiempo volver a adquirir e incluyen vehículos de trabajo, tales como carretillas y moto-furgonetas El Ministerio del Ambiente permite en esta cuarentena su trabajo, por lo que requieren no ser detenidos por personal de Serenazgo cuando realizan su labor.

Permitir ventas de productos complementarios a “canillitas”

Los canillitas son trabajadores de mayor edad que deben seguir trabajando para tener ingresos. Fue el único sector del estudio con permiso para trabajar durante la cuarentena 2020.

Entre ellos hay ansiedad frente a no poder trabajar como antes, tanto por el contagio como por la caída en las ventas, las que se vienen reduciendo drásticamente desde que apareció el Covid-19.

Ellos complementan sus ingresos con la venta de otros productos, tales como golosinas, gaseosas o juguetes pequeños – para esas ventas necesitan permiso de las Municipalidades. Los encuestados piden a las editoras de los diarios que les proporcionen EPP y procesos de compra seguros, con normas sanitarias, en los puntos de distribución.

¿Cómo se realizó el estudio?

En Lima Metropolitana, investigadores de WIEGO encuestaron por teléfono a 216 trabajadoras y trabajadores y condujeron adicionalmente entrevistas con dirigentes de diez organizaciones de base. Los cuatro sectores del estudio son:

  • Comerciantes de vía pública (de puesto fijo, de “paraditas” y ambulantes), estimados en 400 mil en Lima Metropolitana.
  • Trabajadoras del hogar, estimadas en 185 mil.
  • Vendedoras y vendedores de diarios (canillitas), estimadas en 3 mil según la ENAHO, y 6 mil según los padrones de su organización.
  • Recicladoras y recicladores de residuos sólidos, las aproximaciones al número de recicladoras y recicladores en Lima no son factibles utilizando la ENAHO